Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

sábado, 6 de abril de 2013

La duda de Tomás


Miguel Ángel Merisi de Caravaggio (1571-1610) fue el pintor más famoso de su época y su cuadro "La incredulidad de santo Tomás" es uno de los que más han influido en el arte posterior. Jesús no se presenta con un cuerpo idealizado, sino que conserva la palidez de la muerte y no va vestido con una rica túnica, sino que sigue envuelto en un sudario. Su muerte ha sido real, como la herida de su costado. 


Tomás, que ha pedido una prueba de la resurrección parece no atreverse a tocar ese cuerpo y es Jesús el que agarra su mano y la introduce en su herida. Tomás y los otros discípulos son como nosotros: personas rudas y descuidadas, envejecidas prematuramente por el sufrimiento, necesitadas de unas certezas que solo Jesús puede ofrecer. A continuación recojo algunos cuadros inspirados en el de Caravaggio. Dejando de lado las muchas imitaciones y copias antiguas, me centro exclusivamente en obras contemporáneas.




1 comentario:

  1. Wao! Que reales se ven. Cuantas veces he sido como santo Tomás.

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