Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

miércoles, 9 de marzo de 2022

Solo le pido a Dios que la guerra no me sea indiferente


Esta es una de las canciones más conocidas del argentino León Gieco (nacido en 1951). La compuso en 1978 y, desde entonces, ha sido interpretada por muchos autores, tanto en español como en otros idiomas. En España, la versión más conocida es la interpretada por Ana Belén y Víctor Manuel.

En estos días, en los que vemos cómo Rusia invade Ucrania, decir "no a la guerra" tiene que significar condenar al agresor y ayudar a los agredidos. No basta con que cese la violencia. El país invasor debería pagar los costes de la reconstrucción e indemnizar a las víctimas. Y los culpables (quienes han dado las órdenes de iniciar la guerra y quienes los apoyan) deberían ser juzgados y condenados por sus crímenes.

Putin se justifica en presuntos derechos de Rusia sobre tierras que pertenecieron a la URSS en otros momentos. Esto es como si Francia reclamara el Quebec, México reclamara Texas o España reclamara Filipinas. Son territorios que en otra época les pertenecieron, pero hoy ya no es así y hay que respetar su independencia.

También afirma que los ucranianos han maltratado a los rusos en las regiones donde estos últimos son mayoría. Si esto es así, se debe estudiar, demostrar y juzgar en los foros competentes, pero la solución no es la invasión y destrucción de otro país.

El texto de la canción dice así:

Solo le pido a Dios
que la guerra no me sea indiferente,
es un monstruo grande y pisa fuerte
toda la pobre inocencia de la gente.

Solo le pido a Dios
que el dolor no me sea indiferente,
que la reseca muerte no me encuentre
vacía y sola, sin haber hecho lo suficiente.

Solo le pido a Dios
que lo injusto no me sea indiferente,
que no me abofeteen la otra mejilla
después de que una garra me arañó esta suerte.

Solo le pido a Dios
que el engaño no me sea indiferente.
Si un traidor puede más que unos cuantos,
que esos cuantos no lo olviden fácilmente.

Solo le pido a Dios
que el futuro no me sea indiferente,
desahuciado está el que tiene que marchar
a vivir una cultura diferente.

Si el vídeo no se abre en la entrada, pueden encontrarlo en esta dirección:

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