Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

domingo, 13 de julio de 2014

Parábola del sembrador


El evangelio de hoy comienza diciéndonos que "Jesús les habló mucho rato en parábolas". Hoy escucharemos una y los próximos domingos otras. Ante todo, hemos de recordar que Jesús no tenía prisas: hablaba del reino de Dios con pasión y entusiasmo. Y la gente gozaba escuchándolo.

Hablé de la predicación de Jesús en general en esta entrada. Hoy solo quiero detenerme un momento en la parábola del sembrador, que hoy se lee en misa.

Jesús esparce la semilla de la fe abundantemente sobre la tierra buena, sobre el terreno estéril y sobre los caminos. Es consciente de que muchas de las semillas no germinarán, pero Él las esparce igualmente en nuestros corazones. 

Él da una oportunidad a todos, no quiere que nadie se pierda. Después depende de nosotros qué tipo de suelo queremos ser, si acogemos su palabra superficialmente o si la dejamos calar en el corazón.

Antes de la comunión diremos (como siempre): "Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una sola palabra tuya bastará para salvarme". Por si no estamos atentos, Jesús nos regala todas sus palabras, que se proclaman con abundancia en las lecturas de la misa.

Dejemos que su palabra penetre en nuestros corazones. Escuchemos las lecturas con atención y leamos la Biblia a menudo. Así la palabra de Dios dará abundantes frutos en nosotros. No dejemos pasar otra oportunidad en vano, acojamos con fervor cada palabra que sale de su boca.

Recogí una preciosa poesía que comenta el evangelio de hoy aquí.

3 comentarios:

  1. Señor, ¡¡Cuantas semillas buenas esparces en mi vida!!
    Señor Dios mio, que yo sepa ser tierra buena, para acogerla, cultivarla y llegar a dar fruto.Amen. Fina.

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  2. Señor,quiero ser tierra buena que responda a tu siembra amorosa.No permitas que me
    enrede en situaciones sin sentido y en pequeñeces que distorsionen el camino:"No anteponer nada al amor de Cristo"-S.Bernardo- Que así sea.

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  3. Que la semilla que tu plantaste no me canse de regarla para que un dia de el fruto que esperas Ana Maria

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