Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

miércoles, 31 de enero de 2018

La liturgia copta de Egipto


En la Iglesia hay muchas maneras de alabar a Dios y de celebrar los sacramentos. Entre las liturgias occidentales destaca la «latina romana», que es la que seguimos la mayoría, aunque también se conservan otras, como la «ambrosiana» (propia de Milán) y la «mozárabe» (que se conserva en la catedral de Toledo, en España, y en algunos otros lugares).

En oriente, la liturgia más conocida y que cuenta con mayor número de fieles es la «bizantina» (seguida por los griegos, melquitas, rusos, ucranianos-rutenos, rumanos, georgianos, búlgaros, serbios, etc.). Pero tenemos que recordar también los ritos sirio-caldeo, armenio, copto y etiópico, entre otros.

El rito copto es el que siguen los cristianos de Egipto, tanto ortodoxos como católicos. Surgió en los monasterios orientales de los primeros siglos, por lo que insiste mucho en la ascésis (tienen unos 200 días de ayuno al año) y sus celebraciones son muy largas y monótonas. También ha recibido muchas influencias del islam, como la segregación de las mujeres en el culto, el descalzarse para las celebraciones y otras.

La «Divina liturgia» (la misa) se celebra con tres formularios distintos: el de san Cirilo (prácticamente reducido al Domingo de Ramos), el de san Gregorio Nacianceno (Navidad, Epifanía y Pascua) y el de san Basilio Magno (el resto del año).

Los coptos católicos siguen el mismo ciclo anual de lecturas bíblicas y los mismos formularios litúrgicos, aunque simplificados, ya que han eliminado las repeticiones y otros añadidos que se han introducido en la liturgia ortodoxa con el paso de los siglos. 

En sus celebraciones, los hombres pueden participar con las mujeres, aunque conservan bastante de la mentalidad machista del medio oriente. Esto se ve muy bien en las oraciones del desposorio y del matrimonio, que presentan al hombre como cabeza y dueño de su casa y familia, y a la mujer «para ayudarlo y perpetuar su linaje».

En muchos ritos, los ortodoxos conservan el idioma copto (que hace siglos que no lo habla la población), pero los católicos lo hacen todo en árabe. El idioma copto ha quedado reducido a algunos cantos tradicionales.

Oremos por los cristianos de Egipto. El Señor les ayude a crecer cada día en su amor y les dé fortaleza y sabiduría para vivir cada día más conforme al evangelio. Nos unimos a ellos para rezar la «letanía de la paz», que forma parte de su misa.

- En paz roguemos al Señor. 
Todos: Señor, ten piedad. 

- Por la paz que viene de lo alto y por la salvación de nuestras almas, roguemos al Señor. 
Todos: Señor, ten piedad.

- Por la paz del mundo entero, por el bienestar de las santas Iglesias de Dios y por la unión de todas, roguemos al Señor. 
Todos: Señor, ten piedad.

- Por este santo templo y por los que con fe, devoción y temor de Dios entran en él, roguemos al Señor. 
Todos: Señor, ten piedad.

- Por nuestro santo padre el papa Francisco, por nuestro patriarca y los obispos, por los sacerdotes y diáconos de Cristo, por todo el pueblo de Dios, roguemos al Señor. 
Todos: Señor, ten piedad.

- Por nuestra nación, por sus autoridades, por los miembros del ejército y por todos los que trabajan por el bien común, roguemos al Señor. 
Todos: Señor, ten piedad.

- Por esta ciudad, por todos los pueblos y países y por los fieles que los habitan, roguemos al Señor. 
Todos: Señor, ten piedad.

- Por un clima propicio, por la abundancia de los frutos de la tierra y por tiempos pacíficos, roguemos al Señor. 
Todos: Señor, ten piedad.

- Por los que viajan por tierra, mar y aire, por los enfermos, los afligidos, los cautivos y por su salvación, roguemos al Señor. 
Todos: Señor, ten piedad.

- Para que nos libre de toda aflicción, ira, peligro y necesidad, roguemos al Señor. 
Todos: Señor, ten piedad.

- Ampáranos, sálvanos, ten piedad de nosotros y guárdanos, Dios, con tu gracia. 
Todos: Señor, ten piedad.

- Conmemorando a la santísima, pura, que excede todas las bendiciones, la gloriosa soberana nuestra, la Madre de Dios, 
Todos: ¡Santísima Madre de Dios, sálvanos! 

- La siempre Virgen María, con todos los santos, interceda por nosotros ante Cristo, su hijo y nuestro Dios. 
Todos: Amén

- Señor compasivo, misericordioso, de infinita paciencia y abundante misericordia, escucha nuestra oración y atiende a nuestra súplica. Trátanos con bondad y guíanos en tu camino para que andemos siempre en tu verdad. Porque tú eres grande y obras maravillas, tú eres el único Dios y no hay quien te asemeje entre los dioses; tú eres poderoso en la misericordia y bueno en el poder. Te suplicamos que auxilies, consueles y salves a todos los que confían en tu nombre santo. 
Todos: Porque a ti se debe toda gloria, honor y adoración, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.

Los días pasados, he concelebrado en algunas liturgias en rito copto, ya que en la basílica de santa Teresita en El Cairo se celebra tanto en rito latino como en rito copto. Pero en estos momentos no tengo ninguna fotografía mía.

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