Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

lunes, 28 de abril de 2014

Portería alta del Desierto de las Palmas


El monasterio del Desierto de las Palmas está situado en un hermoso y fértil valle rodeado de montañas, frente al mar Mediterráneo. Antiguamente estaba totalmente cercado y tenía dos entradas: la portería baja, para los que llegaban desde Benicàssim y la portería alta, para los que llegaban desde Castellón.

Además, tenía 13 "ermitas" donde los religiosos se retiraban para hacer vida solitaria durante algunas temporadas y varios "antros" (pequeñas capillas votivas de algún santo para una jornada de retiro) y pilares devocionales con cerámicas que representaban escenas de la vida del Señor, de la Virgen y de los Santos, así como frases y poesías para la meditación.

Hoy se conservan muchos de los elementos antiguos y varias ermitas están adaptadas con luz y agua para los que quieren hacer experiencia de soledad en la naturaleza. Pero algunas partes están en ruinas. 

La portería alta estaba casi caída en todas sus partes, pero se está realizando un ambicioso proyecto de restauración. En el centro hay una gran puerta, por la que se entra en una capilla a través de la que se accede al recinto del Desierto. Para hacerlo, se necesitaba un permiso especial del General de la Orden. Los demás solo podían asomarse por una ventana para ver desde allí el monasterio y las ermitas dispersas por el valle.

A la izquierda está la ermita de san Juan Bautista, en la que residía el portero durante el día. De noche bajaba al monasterio.

A la derecha está la ermita del Carmen, donde las personas que venían desde los alrededores podían confesarse y participar en la misa los días festivos sin entrar en la "clausura".

En la foto de arriba se ve la puerta exterior que da acceso a la capilla por la que se entraba en el recinto del Desierto, con una escultura de santa Teresa de Jesús en la hornacina, ya que ella es la titular del monasterio.

Esta es la misma entrada, pero desde el interior de la propiedad de los frailes.

Vista de conjunto. En primer plano la ermita del Carmen, después la portería y más allá la ermita de san Juan Bautista.

Desde la portería hacia la izquierda (san Juan Bautista)

Desde la portería hacia la derecha (el Carmen)

Vista desde dentro de la portería hacia el valle de Castellón

Vista desde la puerta interior de la portería

Vista desde la ventana de la portería hacia el valle de Benicàssim

Vista desde la portería hacia "las agujas de santa Águeda"

Vista desde la portería hacia Benicàssim

Vista desde la portería hacia el monasterio

5 comentarios:

  1. Interesante información y una delicia contemplar las diferentes vistas. El Desierto de las Palmas, con su espiritualidad, nos ha marcado a muchas personas en nuestro caminar como creyentes. Allí se en cuentra "un no se qué, que se halla por ventura", parafraseando a San Juan de la Cruz. Cuidarlo merece la pena.

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  2. Realmente el Desierto de las Palmas es un paraiso en medio del ruido mundano, es una delicia pasear y contemplar las vistas tan hermosas que tiene, yo me siento afortunada de poder disfrutarlo. Gracias P.Eduardo por las fotografias. Ana.bu

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  3. Queridísimo Padre, sigue Usted excitando mi espíritu, quien desea morar y vivir y amar y servir en un sitio así, como Carmelita descalza contemplativa! Hay algún monasterio que se le iguale?

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  4. Queridísimo Padre, sigue Usted excitando mi espíritu, quien desea morar y vivir y amar y servir en un sitio así, como Carmelita descalza contemplativa! Hay algún monasterio que se le iguale?

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    Respuestas
    1. El más parecido es el que se levanta en la cima del Monte Carmelo, con preciosas vistas sobre la bahía de Haifa. Hablo tanto del monasterio de los frailes (el santuario Stella Maris) como del de las monjas, no muy distante de allí.

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