Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 3 de abril de 2014

peregrinos en Tierra Santa


Últimamente hemos dedicado varias entradas a hablar de la Tierra Santa como preparación a nuestra peregrinación de junio. Los padres Paco Negral y Miguel Márquez organizan cada año una peregrinación para jóvenes que viajan a pie desde el Monte Carmelo a Nazaret, al lago de Galilea y después a Jerusalén. Son jóvenes, valientes y están un poco locos. Nosotros nos moveremos en autobús. Les presento algunas fotografías de estos hermanos que acaban de concluir su peregrinación. En la foto de arriba se les ve por los caminos de Galilea (estamos en primavera y se nota) en otras fotos se les ve por los desiertos de Judea y naturalmente no está tan verde.

 El P. Paco es el de enfrente a la izquierda, 
el P. Miguel es el de espaldas a la derecha

 Despertando junto al lago de Galilea

 Celebrando misa en las ruinas del primer monasterio carmelitano

 Atravesando el torrente Quijón

 El wadi ain 'es siah en todo su espledor primaveral

 Atravesando el valle de Esdrelón

Subiendo por el desierto de Judea

 Bajando por el mismo desierto

 En el barrio armeno de Jerusalén

En el barrio musulmán de Jerusalén

4 comentarios:

  1. ¡Ay, madre mia! Con lo que a mi me gusta andar y la naturaleza, me habria encantado esta peregrinacion con el P. Paco. Fina.

    ResponderEliminar
  2. ¡Qué preciosidad! ¡Quién pudiera caminar la Tierra Santa, la tierra de Jesús y de María! Gracias por dárnosla a conocer por tantos medios. Paolo

    ResponderEliminar
  3. Que aventureros! Con la diferencia de costumbres e idiomas son muy valientes para salir así y hasta dormir en la intemperie! Es en verdad el Señor que nos cuida.

    ResponderEliminar
  4. Padre Eduardo, su guía en cada peregrinación nos transporta y nos hace sentir la realidad que a veces sentimos inalcanzable conocer.
    Estoy convencida que es parte de su misión, mostrar al mundo su conocimiento para la conversión de los que están esperando el llamado de Dios. Doy gracias por haberlo encontrado en mi camino. Atte. Sara (peregrina 2014)

    ResponderEliminar