Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

lunes, 19 de agosto de 2019

El santo desierto carmelitano de Tenancingo


Ya terminé la semana de retiro en Valle de Bravo con frailes carmelitas descalzos provenientes de distintos conventos del país. Hoy comienzo otra semana, también con religiosos, en el santo desierto de Tenancingo.

Antiguamente, cada una de nuestras provincias religiosas tenía una casa de "desierto", situada en un lugar apartado, en la que los frailes se dedicaban a la oración y al estudio de una manera más intensa durante algunos años.

Durante todo el siglo XVII, los carmelitas de México tuvieron una casa de desierto en Cuajimalpa (el famoso "desierto de los leones, parque nacional a las afueras de la ciudad de México), pero en el siglo XVIII decidieron construir uno nuevo en los terrenos de Tenancingo, que entonces pertenecían al convento de Toluca.

Hoy es sede del noviciado y, además del santuario de la Virgen del Carmen y de algunas ermitas, tiene una preciosa casa de espiritualidad para realizar retiros y encuentros de oración.

Todos los alrededores son bosques de pinos, encinas, eucaliptos y cedros. De hecho, es un parque nacional protegido, que alberga numerosas especies animales y vegetales.

A continuación coloco otro vídeo y algunas fotografías, para que conozcan este precioso lugar.










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