Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 11 de octubre de 2018

Rosario bíblico: misterios luminosos


Durante la Edad Media, quienes sabían leer recitaban cada semana los 150 salmos de la Biblia. Los que no sabían leer decían algunas frases de la Biblia de memoria y las acompañaban de un Padre Nuestro. Así hasta 150 veces, para ponerlo en paralelo con los 150 salmos. En una cuerda con nudos tenían marcados los que tenían que rezar en cada hora canónica. Con el tiempo, fue evolucionando hasta nombrar un misterio de la vida de Cristo, seguido por un Padre Nuestro, diez Ave Marías y un Gloria. Este es el origen del rosario.

Aunque una leyenda dice que santo Domingo de Guzmán es el fundador del rosario en el siglo XIII, la verdad es que se rezaba desde mucho antes (él fue devoto de esta práctica y la propagó, pero no la inició). Además, él no lo rezaba como lo hacemos hoy, ya que la forma de indicar cinco misterios seguidos cada uno de ellos por el rezo de un Padre Nuestro, diez Ave Marías y el Gloria solo se generalizó en el siglo XVI.

En nuestros días, el rosario es una meditación en la vida de Cristo, acompañados por María, su madre y su primera discípula. En los misterios gozosos reflexionamos en su concepción, nacimiento e infancia; en los luminosos nos detenemos en su vida pública, desde su bautismo hasta la institución de la eucaristía en la Última cena; en los dolorosos pensamos en su pasión y muerte; y en los gloriosos celebramos su resurrección, su glorificación y la glorificación de su Madre.

Les propongo una meditación bíblica del rosario, intercalando textos bíblicos con las otras oraciones. Hoy nos detenemos en los misterios luminosos, que se rezan normalmente los jueves.

Primer misterio. EL BAUTISMO DE JESÚS EN EL JORDÁN

Por aquellos días, Juan Bautista se presentó en el desierto de Judea predicando: “Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos” (Mt 3,1-2). Padrenuestro.

1. Este es el que anunció el profeta Isaías, diciendo: “Una voz grita en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas” (Mt 3,3). Avemaría.

2. Juan llevaba un vestido hecho de piel de camello y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre (Mt 3,4). Avemaría.

3. Acudía a él la gente de Jerusalén, de Judea y de la comarca del Jordán. Confesaban sus pecados y él los bautizaba en el río (Mt 3,5-6). Avemaría.

4. Y proclamaba: Yo os bautizo con agua, para que os convirtáis; pero el que viene detrás de mí es más fuerte que yo y no soy digno de llevarle las sandalias (Mt 3,11). Avemaría.

5. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego (Mt 3,11). Avemaría.

6. Jesús llegó desde Galilea al Jordán y se presentó a Juan, para ser bautizado por él (Mt 3,13). Avemaría.

7. Pero Juan trataba de impedírselo, diciendo: “Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?” (Mt 3,14). Avemaría.

8. Jesús le respondió: “Déjame ahora, pues conviene que así cumplamos toda justicia”. Entonces Juan lo bautizó. (Mt 3,15). Avemaría.

9. Bautizado Jesús, salió del agua, se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y se posaba sobre él (Mt 3,16). Avemaría.

10. Y una voz que salía de los cielos dijo: “Este es mi Hijo amado, en quien me complazco” (Mt 3,17). Avemaría.

Entonces Jesús fue llevado al desierto, para ser tentado por el diablo (Mt 4,1). Gloria al Padre...

Segundo misterio. LAS BODAS DE CANÁ

Se celebró una boda en Caná de Galilea y la madre de Jesús estaba allí (Jn 2,1). Padrenuestro.

1. Jesús y sus discípulos también fueron invitados a la boda (Jn 2,2). Avemaría.

2. Faltó el vino, y la madre de Jesús le dijo: “No tienen vino” (Jn 2,3). Avemaría.

3. Jesús le respondió: “A ti y a mí, ¿qué? Todavía no ha llegado mi hora” (Jn 2,4). Avemaría.

4. Su madre dijo a los sirvientes: “Haced lo que él os diga” (Jn 2,5). Avemaría.

6. Había allí seis tinajas de piedra, de las que usan los judíos para las purificaciones, de unos cien litros cada una. Jesús les dijo: “Llenad las tinajas de agua”. Y las llenaron hasta arriba (Jn 2,6-7). Avemaría.

7. Después les dijo: “Sacadlo ahora y llevadlo al mayordomo”. Ellos lo llevaron (Jn 2,8). Avemaría.

8. Cuando el mayordomo probó el agua convertida en vino, como ignoraba de dónde provenía (los sirvientes, que habían sacado el agua, sí que lo sabían), llamó al esposo (Jn 2,9). Avemaría.

9. Y le dijo: “Todos sirven primero el vino bueno y, cuando ya están bebidos, el inferior. Pero tú has guardado el vino bueno hasta ahora” (Jn 2,10). Avemaría.

10. Así, en Caná de Galilea, Jesús dio comienzo a sus signos, manifestó su gloria, y creyeron en él sus discípulos (Jn 2,11). Avemaría.

¿Acaso pueden ayunar los amigos del novio mientras el novio está con ellos? Mientras tienen al novio con ellos, no deben ayunar (Mc 2,19). Gloria al Padre...

Tercer misterio. LA PROCLAMACIÓN DEL REINO DE DIOS

Después de que Juan fue entregado, Jesús se marchó a Galilea y proclamaba el evangelio de Dios (Mc 1,14). Padrenuestro.

1. Jesús decía: “El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios está cerca; convertíos y creed la buena noticia” (Mc 1,15). Avemaría.

2. Todos estaban asombrados de sus enseñanzas, porque hablaba con autoridad (Mc 1,22).

3. En esto le trajeron un paralítico postrado en una camilla (Mt 9,2). Avemaría.

4. Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: “¡Ánimo!, hijo, tus pecados están perdonados” (Mt 9,2). Avemaría.

5. Algunos escribas decían para sí: “Este está blasfemando. Solo Dios puede perdonar los pecados” (Mt 9,3). Avemaría.

6. Jesús, conociendo sus pensamientos, dijo: “¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda?” (Mt 9,4-5). Avemaría.

7. “Para que sepáis que el Hijo del hombre tiene poder para perdonar pecados en la tierra, -dice entonces al paralítico-: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa” (Mt 9,6). Avemaría.

8. Se levantó y, tomando la camilla, salió a la vista de todos, de modo que quedaron asombrados y glorificaban a Dios, diciendo: “Jamás hemos visto una cosa igual” (Mc 2,12). Avemaría.

9. Salió de nuevo a la orilla del mar, toda la gente acudía a él, y él les enseñaba (Mc 2,13). Avemaría.

10. Jesús recorrió toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios (Mc 1,39). 
Avemaría.

Jesús decía: “No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores” (Mc 2,17). Gloria al Padre...

Cuarto misterio. LA TRANSFIGURACIÓN

Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, y los llevó aparte, a un monte alto (Mt 17,1). Padrenuestro.

1. Se transfiguró delante de ellos. Su rostro resplandecía como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz (Mt 17,2)

2. Se les aparecieron Moisés y Elías, conversando con él (Mt 17,3).

3. Hablaban con él de su éxodo, que iba a cumplirse en Jerusalén (Lc 9,30-31). Avemaría.

4. Pedro y sus compañeros vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él (Lc 9,32). Avemaría.

5. Pedro dijo a Jesús: “Maestro, qué bien se está aquí. Hagamos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías” (Lc 9,33). Avemaría.

6. Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra (Mt 17,5). Avemaría.

7. Y de la nube salió una voz que dijo: “Este es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle” (Mt 17,5). Avemaría.

8. Al oír esto, los discípulos cayeron rostro en tierra, llenos de miedo (Mt 17,6). Avemaría.

9. Jesús, acercándose a ellos, les dijo: “No tengáis miedo”. Ellos alzaron sus ojos y ya no vieron a nadie más que a Jesús solo (Mt 17,7-8). Avemaría.

10. Cuando bajaban del monte, Jesús les ordenó: “No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos” (Mt 17,9). Avemaría.

Jesús recibió de Dios Padre honra y gloria, cuando la sublime Gloria le trajo aquella voz: “Este es mi Hijo amado, mi predilecto”. Esta voz del cielo la oímos nosotros, estando con él en la montaña sagrada (2Pe 1,17). Gloria al Padre...

Quinto misterio. LA INSTITUCIÓN DE LA EUCARISTÍA

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo (Jn 13,1). Padrenuestro.

1. Cuando llegó la hora, se sentó a la mesa con los apóstoles (Lc 22,14). Avemaría.

2. Y les dijo: “Ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros antes de padecer” (Lc 22,15). Avemaría.

3. Mientras estaban cenando, Jesús tomó pan, lo bendijo y lo partió (Mt 26,26). Avemaría.

4. Dio gracias sobre el pan, y se lo dio diciendo: “Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros; haced esto en memoria mía” (Lc 22,19). Avemaría.

5. Después tomó una copa de vino, dio gracias, y se la pasó diciendo: “Bebed todos de ella” (Mt 26,27). Avemaría.

6. “Esta es mi sangre de la alianza, que es derramada por muchos para el perdón de los pecados” (Mt 26,28). Avemaría.

7. Cantaron los himnos y salieron hacia el monte de los Olivos (Mt 26,30). Avemaría.

8. Jesús dijo: “Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre y el que cree en mí no tendrá sed” (Jn 6,35).

9. “El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo le resucitaré el último día” (Jn 6,54). Avemaría.

10. “Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida” (Jn 6, 55). Avemaría.

Cada vez que coméis de este pan y bebéis de este cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva (1Cor 11,26). Gloria al Padre...

No hay comentarios:

Publicar un comentario