Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

domingo, 16 de junio de 2013

La Vía Dolorosa y el Santo Sepulcro


La Vía Dolorosa inicia junto a la puerta de los leones, en la “Torre Antonia”, que domina la explanada del Templo. En tiempos de Jesús, allí se encontraba el palacio del gobernador. Hoy es una escuela musulmana. En ese lugar Jesús fue condenado, sufrió los azotes, la corona de espinas, burlas y toda clase de ultrajes. 

En el espacio que antiguamente ocupaba el pretorio, se encuentran, también, el convento franciscano de la Flagelación y el convento de las Hijas de Sión, que conserva en sus criptas parte del “litostrotos” (“el enlosado”) de que habla el Evangelio. 

A partir de allí, varias capillas recuerdan los pasos del Vía Crucis, hasta llegar al Santo Sepulcro, atravesando el convento copto y la terraza de la basílica, con el convento etíope. En tiempos de Jesús estaba fuera de la ciudad, junto a las murallas. Hoy está en su núcleo histórico, dentro de las murallas del s. XVI. 

La basílica del Santo Sepulcro o de la “Anástasis” (palabra griega que significa “resurrección”) es un conjunto de edificios de distintas épocas y estilos (iglesias, capillas, monasterios), muchas veces destruidos y reedificados, en torno al Gólgota (Calvario, lugar de la calavera) y a la gruta donde colocaron el cuerpo del Señor en el huerto cercano. 

Bajo el Gólgota está la capilla de Adán, que recuerda que la sangre de Cristo redime a todos los muertos antes de su venida, empezando por el primero, que habría estado enterrado allí. 

En la parte de atrás están la capilla y la gruta de santa Elena, que es una antigua cantera, posteriormente cisterna de agua, donde Adriano tiró los restos de los santuarios cristianos del Gólgota y Santo Sepulcro, cuando destruyó Jerusalén. Posteriormente la madre de Constantino encontró allí enterrada la cruz del Señor. 

En torno al “Católicos” (la nave central y el presbiterio, de los griegos ortodoxos), se levantan otras capillas. A sus pies, la cúpula que cobija la edícula del Sepulcro donde Cristo fue depositado.

Santa Elena construyó una basílica sobre el Gólgota, llamada “Martirium” (sitio del testimonio). Parte queda hoy englobada en la basílica del Santo Sepulcro, elevada sobre el nivel del resto del templo, y conserva una capilla latina y otra griega, en la que se puede ver la roca del monte donde Cristo fue crucificado. Los condenados eran ajusticiados junto a las puertas de la ciudad, al lado del camino, en alto, para que todos escarmentasen. Las obras y reformas de los siglos nos hacen difícil imaginar hoy cómo era este lugar hace 2000 años.

Sobre la cueva donde 
el Señor fue sepultado, se levantó una Iglesia, convirtiendo el banco de piedra donde yació su cuerpo en altar. Tras numerosas intervenciones a lo largo de los siglos, hoy esta piedra queda totalmente cubierta dentro de una edícula construida por los zares rusos en el s. XIX, bajo la gran cúpula medieval.

Alrededor hay otras capillas, entre la que destaca de capilla del Santísimo de los padres franciscanos y el altar de la aparición de Jesús resucitado a santa María Magdalena.

En la página web del santuario hay mucho material: noticias, fotografías, videos, posibilidad de realizar una visita virtual...

4 comentarios:

  1. Estoy disfrutando muchísimo de este recorrido por Tierra Santa, conforme puedo voy viendo las entradas, los enlaces y las visitas virtuales, son una maravilla.
    La de hoy es especial, me ha recordado a la peregrinación carmelitana a Tierra Santa que hicimos en octubre del 2007; allí en la explanada del Santo Sepulcro, en las escalinatas nos hicimos una fotografía todo el grupo.
    Mis recuerdos son muy gratos hacia todas las personas que compartimos ese viaje, en especial hacia los frailes, personas encantadoras de las que guardo un bonito recuerdo. A todas ellas que Dios les bendiga.
    P. Eduardo, conservo con mucho cariño el cuaderno que nos preparó para el viaje, con las descripciones de los lugares que íbamos a visitar, textos de la Biblia y litúrgicos..., por si algún día puedo volver...

    ResponderEliminar
  2. Lola Espero que lo volveremos hacer Tu aun eres joven y yo que ya soy mayor aunque sea con baston hire si el Señor le conserva
    la vitalidad al P Eduardo pues el Señor lo necesita en muchos sitios De todos modos gracias a Dios que esa tierra Santa la hemos podido disfrutar AnaMaria

    ResponderEliminar
  3. Asi es mi recordada Ana Maria que Dios le siga dando esa vitalidad a nuestro querido Padre Eduardo porque hay muchas personas que tienen ganas de vivir esa experiencia al
    lado del mejor guia que hay con el P. Eduardo todas las puertas se nos abrian y teniamos
    privilegios que otros peregrinos no tenian. Padre Eduardo gracias por todo lo que hace
    siempre es triste despedirnos de usted que
    quisieramos tenerlo siempre a la vuelta de la
    esquina. Ha dejado huella en los corazónes
    de miles de peregrinos que tenemos la
    bendición de conocerlo. Que Dios nuestro
    Señor le conseve la salud y esa energia de
    Pastor incansable, es nuestro Padre viajero como le llamabamos al Santo Juan Pablo II.
    Carmen A.

    ResponderEliminar
  4. Hace 4 años, en el 2010, fuimos con P. Eduardo a Tierra Santa. El hueco en la piedra del suelo en la colina donde estuvo crucificado el Señor me impresionó sobremanera. Me hubiera gustado quedarme toda la noche en oración en el Santo Sepulcro. Creo que habría sido una experiencia imborrable rezar toda la noche donde sucedieron dos de los hechos más importantes del cristianismo, la Crucifixión y la Resurrección de Jesucristo. En otra ocasión será. José Mª Celdrán.

    ResponderEliminar