Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

martes, 28 de marzo de 2017

Casa de los niños Santa Teresita


Hoy he comenzado un nuevo curso de ejercicios espirituales para sacerdotes de tres diócesis. La semana pasada estaba en Ballenita, junto al mar, a 40 grados a la sombra. Hoy estoy en Riobamba, a más de 2700 metros de altura sobre el nivel del mar, a 10 grados de temperatura (aunque por la noche se espera que bajará más).

Cuando vuelva a España ya escribiré alguna entrada sobre mis experiencias ecuatorianas y sobre las personas tan estupendas que estoy encontrando. 

Hoy solo quiero hablarles de una actividad de promoción humana que desarrollan mis hermanos carmelitas descalzos en Guayaquil: La casa de los niños Santa Teresita.

Aquí es una actividad reciente, pero el padre Pedro Luis ya ha abierto otras similares en otros lugares.

Esta es la página de facebook de la casa. Allí pueden ver fotos.

4 comentarios:

  1. Gracias por este precioso testimonio que nos da a conocer la gran labor de los misioneros. Dios les bendiga siempre. Paolo.

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  2. Me ha emocionado el video. Hermosisima labor que no es noticiaa en los telediarios. Gracias por compartir. Dios le bendiga

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  3. Hola, padre,y hermanos todos. He visto el vídeo y, cómo no, me edifica mucho ver toda esa atención amorosa a los niños. Pero al mismo tiempo he sentido una pena profunda por la sociedad en que vivo, en la que muchísimos niños y jóvenes, así como sus familias, no aprecian absoluto las oportunidades educativas de las que disfrutan, casi completamente gratis. Tenemos edificios, libros, educadores bien formados... y nuestros niños y jóvenes no estudian porque dicen que se aburren. Bueno, es la sociedad en que me toca vivir. No me queda más que poner esta inquietud que siento ante los ojos de Jesús y pedirle que no deje de acogernos en su Corazón... (Paqui A.)

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  4. Hola Padre Eduardo y hermanos! Me pasa como a Paqui, trabajo en España, con niños de 9/10 años, que se aburren de todo, hasta de ver vídeos, cantar;... niños que han perdido la capacidad de asombro y andan "hartos" de todo. Hace tiempo que me pregunto por este fenómeno y cada vez veo que es muy saludable pasar "necesidad". Te hace vivir despierto, con los ojos abiertos, con deseo de conocer, de aprender, compartir y asombrarse de las maravillas de la creación y la relación entre personas. Me ha encantado el vídeo. Esta sociedad de "bienestar" es una trampa, que harta los sentidos y hace aborrecer la vida o buscar sensaciones cada vez más espectaculares. Cada vez veo más necesario "hacerse pobre". "bienaventurados los pobres...".Ahora lo entiendo."Se siente una paz tan grande al sentirse absolutamente pobre, y al no contar más que con Dios, ..." Es tiempo de soltar lastre. Gracias por compartir. Nuria

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