Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

lunes, 25 de julio de 2016

El pórtico de la gloria de la catedral de Santiago


El "pórtico de la gloria" de la catedral de Santiago de Compostela fue construido por el maestro Mateo entre 1168 y 1188 y consta de 135 imágenes de Cristo, los evangelistas, los apóstoles, los profetas y otros personajes bíblicos.

Antiguamente estas representaciones eran "la Biblia del pueblo", en la que todos podían leer el mensaje de la salvación. También los que no sabían leer en los libros.

Hoy, por desgracia, estas obras de arte permanecen mudas para las nuevas generaciones, que no saben interpretar su simbolismo ni tienen mucho interés por su mensaje. Como mucho, ven en ellas solo un testimonio del arte de otros tiempos.

La iconografía representa el juicio final y el triunfo definitivo de Cristo y de los redimidos, que viven gozosos en la nueva Jerusalén del cielo.

Tienen una descripción de quién es cada personaje aquí.

Entre todas las figuras, destaca la del profeta Daniel, con su simpática sonrisa. (Una tradición popular dice que se sonríe mirando a la reina Ester, que está de frente).


Como lo están restaurando, se están descubriendo restos de policromía, por lo que se puede hacer una reconstrucción virtual de cómo lo veían los visitantes de los siglos pasados (la tienen al inicio de esta entrada). 

En la siguiente foto pueden admirar los colores que salen al limpiar las esculturas:


En este caso, como en la mayoría de los templos antiguos, todas las paredes estaban pintadas. Queda el testimonio de algunos lugares en los que se ha conservado la policromía original, así como cuadros antiguos que lo representan, como el que pongo a continuación:


Rosalía de Castro le dedicó un hermoso poema:
El sol poniente, por las ventanas
de la soledad, lanza serenos
rayos que hieren descoloridos
los ángeles de la Gloria y el Padre Eterno.
Santos y Apóstoles ¡miradlos! parece
que los labios mueven, que hablan bajo
unos con otros, y allí en lo alto
del cielo, la música va a empezar
pues los gloriosos concertistas
afinan risueños los instrumentos.
¿Estarán vivos? ¿Serán de piedra
aquellos semblantes tan verdaderos,
aquellas túnicas maravillosas,
aquellos ojos de vida llenos?

Aquí tienen un video explicativo de los trabajos que se están realizando:


He hablado de la catedral de Santiago, recogiendo fotografías, en esta entrada, en la que también enlazo a otras en las que explico algo sobre el famoso "botafumeiro" y comento el evangelio del día con una poesía.

3 comentarios:

  1. P. Eduardo: Saludos en Cristo. Disculpe lo directo de la pregunta ¿qué significa en el Cántico "en par de los levantes de la aurora"? Muy agradecido, un humilde maestro de literatura. Hugo

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    1. Está hablando de ese momento inmediatamente anterior al amanecer en el que cesan los ruidos nocturnos y aún no han comenzado los diurnos, por lo que se goza de una paz total. Por eso habla de "la noche sosegada en par de los levantes de la aurora". Allí (y en los otros elementos que cita en las dos estrofas que van juntas) encuentra a su Amado Cristo.

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  2. Mil gracias, P. Eduardo, gracias por su rápida respuesta; que Dios le siga dando iluminación para desentrañar los misterios del espíritu.

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