Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

martes, 23 de diciembre de 2025

Antiguo canto gregoriano de Navidad


Este antiguo canto gregoriano de Navidad nos introduce en el corazón mismo del misterio cristiano con una sobriedad y una hondura difíciles de igualar. Compuesto en Roma hace quince siglos para la misa del nacimiento del Señor, "Puer natus est nobis" es una proclamación de fe hecha canto. En él resuena la alegría de la Iglesia que, en la noche santa, contempla el cumplimiento de la promesa: Dios se ha hecho niño para nosotros.

El texto, tomado del profeta Isaías (9,5) y enriquecido con un salmo (98 [97],1), une lo aparentemente contradictorio: la fragilidad de un recién nacido y la soberanía del que lleva el imperio sobre sus hombros. Ese Niño es el “Ángel del gran consejo”, es decir, la Sabiduría eterna del Padre, que entra en la historia para revelarnos su designio de amor. 

El canto invita a toda la creación a entonar un “cántico nuevo”, porque lo que acontece en Belén es verdaderamente una maravilla: Dios se hace cercano, accesible, humilde. Y culmina en la doxología ("Gloria al Padre..."), recordándonos que en la Santísima Trinidad toda la historia encuentra su sentido y su descanso.

No está interpretado como estamos acostumbrados a escuchar el gregoriano, sino como parece que se cantaba en origen, con una música muy similar a la que se ha conservado hasta el presente en las Iglesias orientales. Disfrútenlo, porque es de una belleza sorprendente. 

A continuación copio el texto del canto y su traducción:

Puer natus est nobis, et Filius datus est nobis, cujus imperium super humerum ejus et vocabitur nomen ejus, magni consilii Angelus. Cantate Domino canticum novum quia mirabilia fecit. Gloria Patri et Filio et Spiritui Sancto. Amen.

Un Niño nos ha nacido y un Hijo se nos ha dado: Lleva el imperio sobre sus espaldas y será llamado Ángel del gran consejo.
Cantad al Señor un cántico nuevo porque ha hecho maravillas. Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Amén.

1 comentario:

  1. Qué solemne es pero cala en lo profundo de la sensibilidad. Hermoso!

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