Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

lunes, 27 de abril de 2020

Los orígenes de la Iglesia


Durante el tiempo pascual, la primera lectura de la misa se toma de los Hechos de los apóstoles, en los que san Lucas describe cómo se difundió el cristianismo desde Jerusalén hasta Roma. En su relato son protagonistas san Pedro (en la primera parte, capítulos 1-12) y san Pablo (en la segunda parte, capítulos 13-28).

sábado, 25 de abril de 2020

Material para el domingo tercero de Pascua (ciclo a)


El evangelio de este tercer domingo de Pascua (ciclo a) es el conocido relato de los discípulos de Emaús, a los que se les abrieron los ojos para reconocer a Jesús "al partir el pan".

viernes, 24 de abril de 2020

El descenso de Cristo a los infiernos


Vamos a tratar de una de las afirmaciones del Credo menos entendidas y peor interpretadas, esencial para comprender las celebraciones de la Pascua: el descenso de Cristo a los infiernos. No basta con mantener los enunciados antiguos; hay que entenderlos, interpretarlos, traducirlos. Intentemos explicarlo.

domingo, 19 de abril de 2020

Material para el domingo segundo de Pascua


El domingo de la Octava de Pascua o de la divina misericordia se lee en misa el evangelio de la aparición de Cristo resucitado a los discípulos, a los ocho días de Pascua, cuando santo Tomás se encontraba con sus compañeros.

domingo, 12 de abril de 2020

Material sobre la Pascua (Biblia, teología y espiritualidad)


Teólogos, liturgistas e historiadores afirman unánimemente que «el acontecimiento pascual constituye el núcleo esencial de toda la vida cristiana». De hecho, el primer anuncio cristiano testimoniaba que Jesús ha sido constituido salvador universal precisamente por su muerte y resurrección: «A Jesús el Nazareno […], lo matasteis […], pero Dios lo resucitó [... y] lo ha constituido Señor y mesías» (Hch 2,22-36).

jueves, 2 de abril de 2020

Todo es gracia


Estos días de pandemia y de confinamiento obligado, cada uno saca de su corazón lo que lleva en él. Hay personas buenas, que siguen sirviendo al Señor y a los hermanos con todas sus fuerzas y hay quienes siembran inquietud y malestar con sus quejas continuas y comentarios negativos.