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viernes, 2 de enero de 2026

LA EPIFANÍA DEL SEÑOR. Historia y significado


Tradicionalmente, el 6 de enero se celebra la fiesta de la Epifanía del Señor. En los países donde el 6 de enero no es feriado, la fiesta litúrgica se traslada al primer domingo después del 1 de enero, para facilitar la participación de los fieles en la misa. Por lo tanto, en Estados Unidos y otros lugares, este año se celebrará el domingo 4 de enero. Hablemos del origen y significado de esta celebración.

Origen de la fiesta

Se remonta al siglo II en Egipto, donde ciertos grupos gnósticos celebraban el bautismo de Jesús dándole un significado herético (según ellos, en ese momento Dios descendió sobre el hombre Jesús, convirtiéndolo en Cristo). Frente a estas interpretaciones, la Iglesia fue configurando una celebración ortodoxa de la manifestación del Señor en la carne y de la revelación de su divinidad. 

Mientras en Occidente se iba fijando la Navidad el 25 de diciembre, en Oriente se consolidó la Epifanía el 6 de enero como una fiesta unitaria que conmemoraba diversos momentos en los que Cristo “manifestó su gloria”: el nacimiento, la adoración de los Magos, el bautismo en el Jordán y el primer signo en Caná. 

Con el intercambio de fechas entre Oriente y Occidente, el 25 de diciembre quedó centrado en la Natividad y el 6 de enero asumió acentos distintos: en Occidente, la adoración de los Magos; en Oriente, el bautismo del Señor, con una fuerte dimensión cósmica y bautismal.

La realeza de Cristo

En Occidente, la Epifanía destaca ante todo la realeza de Cristo. El evangelio de los Magos proclama que el Niño nacido en la pobreza de Belén es el verdadero Rey del mundo. La estrella, interpretada como signo del nacimiento de un gran soberano, conduce a los Magos hasta Jerusalén y finalmente al Mesías. 

Las lecturas bíblicas y los textos litúrgicos insisten en la imagen profética de los pueblos y sus reyes que acuden a adorar al Señor. Los dones ofrecidos expresan simbólicamente la identidad de Jesús como Rey (el oro), Dios (el incienso) y hombre destinado a la muerte (la mirra), y constituyen un acto de reconocimiento y sumisión a su soberanía.

La universalidad de la salvación

Los Padres de la Iglesia vieron en los Magos la primicia de los pueblos paganos llamados a la fe. La Epifanía celebra que la venida de Dios en la Navidad abre a todos los hombres el camino hacia él. 

La iconografía de los tres Magos de distintas razas simboliza esta apertura universal, y la liturgia proclama que el misterio escondido durante siglos ha sido revelado ahora para todas las naciones. La Iglesia se reconoce llamada a reflejar la luz de Cristo y a anunciar su Palabra hasta los confines del mundo.

Una fiesta de extraordinaria riqueza

Los textos litúrgicos recuerdan conjuntamente la estrella de los Magos, el agua convertida en vino en Caná y el bautismo en el Jordán, ya que estos acontecimientos son diversas facetas de una única Epifanía del Hijo de Dios.

Tradiciones litúrgicas y populares

En esta fecha, en muchos lugares se sigue realizando el anuncio de la fecha de la Pascua, y se conservan muchas costumbres devocionales y solidarias: cabalgatas, dulces, procesiones en honor del Niño Jesús, bendición del agua y de las casas, colectas de la infancia misionera y de los catequistas nativos, etc. 

Con las fiestas de Epifanía y del Bautismo del Señor finaliza el tiempo de Navidad y comienza el Tiempo Ordinario.

Resumen de las páginas 155-161 de mi libro "La fe celebrada. Historia, teología y espiritualidad del año litúrgico en los escritos de Benedicto XVI", Burgos 2012.

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