Los carmelitas sentimos a la Virgen María cercana, presente, madre. Desde hace siglos la invocamos con un título que resume todo nuestro afecto y nuestra espiritualidad: "Madre y hermosura del Carmelo". En ella descubrimos la belleza de una vida enteramente abierta a Dios y la ternura de una madre que reúne a sus hijos en torno a Cristo. No en vano, el nombre oficial de nuestra Orden es "Hermanos de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo", porque nos sabemos parte de su familia y queremos aprender de ella el camino del Evangelio.
Cuando el amor es verdadero, busca espontáneamente palabras hermosas para expresarse. La fe no solo se recoge en tratados de teología o en fórmulas litúrgicas; también se celebra, convertida en canto, en música y en poesía.
Así ha sucedido desde los orígenes del Carmelo. Generación tras generación, frailes, monjas y fieles han querido poner en verso lo que el corazón experimenta al contemplar a María. Ningún poema puede abarcar toda su grandeza, pero cada uno ofrece un destello de esa luz que Dios hizo brillar en la humilde Virgen de Nazaret.
Estas composiciones nacen de épocas, estilos y sensibilidades muy diversas. Algunas brotan de la liturgia, otras de la devoción popular; unas poseen la perfección de los grandes clásicos y otras la sencillez de la oración del pueblo creyente. Todas, sin embargo, tienen un mismo propósito: alabar a la Madre del Señor y despertar en nosotros un amor más profundo hacia ella.
El primer lugar corresponde, como es natural, al "Flos Carmeli", compuesto por san Simón Stock en el siglo XIII, auténtica joya de la tradición carmelitana y uno de los himnos marianos más bellos de la Iglesia. Después encontrarán otros poemas escritos por autores tan distintos como Calderón de la Barca, José María Pemán o Rafael Alberti, junto a himnos y composiciones populares que han alimentado la piedad de generaciones de carmelitas y devotos de la Virgen del Carmen.
Los invito a leerlos sin prisa. La poesía tiene un ritmo distinto del discurso: pide silencio, contemplación y un corazón dispuesto a dejarse sorprender. Quizá, mientras recorren estos versos, descubran que también ustedes desean unirse a esa corriente ininterrumpida de voces que, desde hace siglos, proclama con gratitud y confianza la hermosura de María, Madre del Carmelo.
Pueden abrir los enlaces haciendo un click sobre los títulos.
- Flos Carmeli. El himno más famoso en honor de la Virgen del Carmen es el que compuso san Simón Stock en el s. XIII. Entró a formar parte de la liturgia como secuencia de la fiesta del Carmen.
Flor del Carmelo, viña florida,
esplendor del cielo,
Virgen fecunda y singular,
Madre amable, intacta de hombre,
a los carmelitas proteja tu nombre,
Estrella del mar...
- Gozos a la Virgen del Carmen. Son poesías populares que recogen las antiguas tradiciones carmelitanas sobre el profeta Elías y la Virgen del Carmen:
Pues sois de nuestro consuelo
el medio más poderoso,
sed nuestro amparo amoroso
Madre del Dios del Carmelo...
- Blanca flor del Carmelo
vid en racimo,
celeste claridad,
puro prodigio...
- Poesía a la Virgen del Carmen. Del P. Pedro Tomás Navajas:
¡Virgen del Carmen bella!
Icono de la Palabra creadora.
Abres tu tienda y Dios te hace fecunda.
Das a luz a Jesús y Él es tu luz y la nuestra...
- Soneto a la Virgen del Carmen. De Calderón de la Barca:
¿Quién eres tú, mujer, que, aunque rendida
al parecer, al parecer postrada,
no estás sino en los cielos ensalzada,
no estás sino en la tierra preferida? ...
- Soneto carmelitano. De José María Zandueta Munárriz:
Sí, mi Virgen del Carmen, mi Señora,
pongo mi corazón en tu regazo
y percibo tu amor como un chispazo,
cual ráfaga de luz abrasadora...
- Dos sonetos de Alberti a la Virgen del Carmen. Rafael Alberti, escritor multi galardonado de ideología comunista y, a veces, catalogado como poco religioso, dejó varios poemas de contenido espiritual, algunos muy profundos. Antes de morir escribió una poesía en tres partes en honor de la Virgen del Carmen, en la que confiesa su profunda fe y su confianza en la intercesión de María, así como su deseo de morir cubierto con su escapulario...
- Poesía a la Virgen del Carmen. De José María Pemán:
¡Cargadores de la Isla,
mecedla con suavidad,
que lleváis sobre los hombros
a la Reina de la Mar!...
- Décimas a la Virgen del Carmen. De José María Zandueta Munárriz:
¡Oh hermosura del Carmelo,
Virgen del Carmen bendita,
deja que yo me derrita
de amor y de santo anhelo!...
- El barco del Carmelo. Himno de laudes para la fiesta de la Virgen del Carmen:
El barco del Carmelo reza y canta
al hacerse a la mar del nuevo día,
y en su mástil por vela se levanta
el santo escapulario de María...

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