domingo, 8 de febrero de 2026

SOIS LA SAL. Letra y música: Luis Guitarra


Sois la sal que puede dar sabor a la vida.
Sois la luz que tiene que alumbrar, llevar a Dios.

Estas palabras de Jesús no son un elogio cómodo, sino una llamada exigente. La sal no vive para sí misma: existe para dar sabor, para preservar de la corrupción. Cuando pierde su fuerza, ya no sirve. Así el discípulo: su fe no puede quedarse en lo íntimo, ha de transformar la vida concreta, las relaciones, la historia.

La luz, del mismo modo, no se enciende para sí ni para ser admirada, sino para alumbrar. No es una luz que deslumbre o imponga, sino que orienta, acompaña y permite ver con claridad. El cristiano no brilla por mérito propio: refleja la luz de Dios cuando vive en verdad, misericordia y entrega. Allí donde hay confusión, miedo o oscuridad, la luz del evangelio se hace visible en gestos sencillos que abren caminos y devuelven esperanza. 

Ser sal y luz es vivir de tal manera que, a través de nuestra sencillez y coherencia, otros descubran que Dios sigue actuando y ofreciendo sentido, esperanza y vida.

Señor Jesús, haznos sal con sabor evangélico y luz humilde y fiel, para que nuestra vida conduzca a otros hasta ti. Amén.

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