Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

domingo, 6 de enero de 2019

Anuncio de la Pascua


En el concilio de Nicea (año 325), las Iglesias acordaron celebrar la Pascua en la misma fecha, al llegar la primera luna llena después del equinoccio de primavera. 

Se pidió a la Iglesia de Alejandría de Egipto que se encargara de los cálculos y lo comunicara a las demás en una carta que se leía el día de Epifanía, después del evangelio. En muchos lugares se conserva esta costumbre.

Este es el texto propio de la liturgia hispano-mozárabe:

Queridos hermanos: En la revelación del nacimiento corporal de Nuestro Señor Jesucristo, y ante tantos signos de su presencia, os anunciamos la solemnidad de la Pascua.

Así, pues, amados hermanos que os habéis reunido en la iglesia de Dios para celebrar el día de la Aparición del Señor Nuestro, Jesucristo, tened presente su muerte gloriosa.

En este año de 2019 la santa Cuaresma inicia el 10 de marzo [en la liturgia mozárabe no existe el miércoles de ceniza, por lo que la Cuaresma inicia el domingo siguiente].

El jueves de la Cena del Señor, 18 de abril, inician los misterios de la gloriosa pasión de Nuestro Señor Jesucristo.

Ante esto, os exhorto hermanos, a que pongamos empeño en llevar desde ahora una vida honrada y religiosa, casta y sobria, para que merezcamos llegar a la santa solemnidad de la resurrección sin pecado y abundando en buenas obras.

Purifiquémonos de los malos deseos del cuerpo y del espíritu. Por la confesión de los pecados alejemos el castigo del Señor. Evitando caer en las antiguas faltas acojámonos a su misericordia abrazando con sincero corazón la concordia: para que los misterios de la santísima pasión nos hagan partícipes de la resurrección del Señor. 

Que a su vuelta no encuentre en nosotros nada que reprochar sino que nos halle preparados para recibir la corona de gloria.

Él, clemente y misericordioso, que vive con el Padre y reina con el Espíritu Santo,un solo Dios por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

Este es el anuncio propio de la liturgia romana:

Queridos hermanos: La gloria del Señor se ha manifestado y se continuará manifestando entre nosotros, hasta el día de su retorno glorioso. En la sucesión de las diversas fiestas y solemnidades del tiempo, recordamos y vivimos los misterios de la salvación.

Centro de todo el año litúrgico es el Triduo Pascual del Señor crucificado, sepultado y resucitado, que este año culminará en la noche santa de Pascua que, con gozo, celebraremos el día 21 de abril.

Cada domingo, Pascua semanal, la santa Iglesia hará presente este mismo acontecimiento, en el cual Cristo ha vencido al pecado y la muerte.

De la Pascua fluyen, como de su manantial, todos los demás días santos: el miércoles de Ceniza, comienzo de la Cuaresma, que celebraremos el día 6 de marzo;

la Ascensión del Señor, que este año será el 2 de junio;

el domingo de Pentecostés, que este año coincidirá con el día 9 de junio;

el primer domingo de Adviento, que celebraremos el día 1 de diciembre.

También en las fiestas de la Virgen María, Madre de Dios, de los apóstoles, de los santos y en la conmemoración de todos los fieles difuntos, la Iglesia, peregrina en la tierra, proclama la Pascua de su Señor.

A él, el Cristo glorioso, el que era, el que es y el que viene, al que es Señor del tiempo y de la historia, el honor y la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

No hay comentarios:

Publicar un comentario