Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 4 de octubre de 2018

Material sobre san Francisco de Asís


El 4 de octubre se celebra la fiesta de san Francisco de Asís (1182-1226), que siempre será actual porque en su vida fue a lo esencial, al corazón del evangelio. Y eso no pasa de moda.

Les recuerdo algunas entradas que le he dedicado en otras ocasiones:

Omnipotente, altísimo, bondadoso Señor. Poema suyo, que recoge el breviario español como himno de laudes del día. Dos versiones musicales.

San Francisco de Asís canta al Creador. Cántico de las criaturas en italiano, con música de Angelo Branduardi, que es también el intérprete: "A te solo Buon Signore si confanno gloria e onore , a te ogni laude et benedizione..."

- Alabanzas al Dios Altísimo. "Tú eres santo, Señor Dios único, que haces maravillas. Tú eres fuerte, tú eres grande, tú eres altísimo, tú eres rey omnipotente, tú, Padre santo, rey del cielo y de la tierra..."

Exposición del Padre nuestro. "Oh santísimo Padre nuestro: creador, redentor, consolador y salvador nuestro. Que estás en el cielo: en los ángeles y en los santos; iluminándolos para el conocimiento, porque tú, Señor, eres luz; inflamándolos para el amor, porque tú, Señor, eres amor..."

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz. Paráfrasis de la famosa "oración simple", atribuida a san Francisco: "Señor, haz de mí un instrumento de tu paz". Es verdad que la oración no la escribió él, pero recoge muy bien sus sentimientos...

Rosas de sangre han florecido (canto en su honor). "Rosas de sangre han florecido, reviven en tu cuerpo la pasión. Francisco, de amor estás herido, las manos, los pies y el corazón..."

San Francisco en el arte. El retrato más antiguo de san Francisco se encuentra en el monasterio de los benedictinos de Subiaco (el Sacro Speco). El santo no lleva la aureola ni los estigmas. La inscripción latina solo dice Fr[ater] Franciscu[s] (Hermano Francisco), por lo que es anterior a su canonización. Me gustaría que se fijen en el color de su hábito. Como en casi todas las representaciones antiguas, no está vestido de marrón, ya que las varias familias franciscanas vestían distintos tonos de azul, de gris, de negro o de beige. Solo en el s. XIX los franciscanos asumieron el color marrón...

Francisco, repara mi Iglesia. En cierta ocasión, el joven Francisco de Asís se encontraba en oración en la iglesita de san Damián, que estaba abandonada y con varias paredes hundidas. Dentro solo quedaba un icono de Cristo, el famoso crucifijo de san Damián. Mientras oraba, oyó que Jesús le decía: “Francisco, ve y reconstruye mi Iglesia, que como ves está en ruinas”. Él comenzó inmediatamente la restauración de aquel templo y dio inicio al movimiento franciscano con los compañeros que se le juntaron...

Francisco de Asís y Francisco Bergoglio. San Francisco de Asís, ante el crucifijo oye la voz de Jesús, que le dice: «Ve, Francisco, y repara mi casa». Y el joven Francisco responde con prontitud y generosidad a esta llamada del Señor: repara mi casa. Pero, ¿qué casa? Poco a poco se da cuenta de que no se trataba de hacer de albañil para reparar un edificio de piedra, sino de dar su contribución a la vida de la Iglesia; se trataba de ponerse al servicio de la Iglesia, amándola y trabajando para que en ella se reflejara cada vez más el rostro de Cristo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario