Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 14 de junio de 2018

Material sobre el profeta Eliseo


El texto hebreo de la foto recoge dos textos de la Biblia sobre Eliseo. Dice así: "Elías puso su manto sobre Eliseo" (en cima de las llamas) y "Que una porción doble de tu espíritu descienda sobre mí" (debajo de las llamas).

El 14 de junio, la Orden del Carmen hace memoria del profeta Eliseo (discípulo y sucesor del profeta Elías), del que ya he hablado en otras ocasiones, como se puede ver en los siguientes enlaces:

14 de junio. San Eliseo, profeta. Breve presentación y oraciones de la misa: “Elías pasó junto a Eliseo y le echó encima su manto. Eliseo sacrificó la yunta de bueyes y se fue tras Elías y se consagró a su servicio” (1Re 19,19.21). Eliseo heredó el espíritu de Elías. Entre sus numerosos prodigios, destacan que curó a Naamán de la lepra y devolvió la vida al niño de la sunamita. La Orden del Carmen recuerda su origen en el monte Carmelo con la celebración litúrgica de los grandes profetas Elías y Eliseo, perpetuando la memoria de su presencia y de sus obras. Por eso el capítulo general de 1399 decretó la celebración de su fiesta. Eliseo testimonia la eficacia del carisma profético por medio de la fidelidad al Dios verdadero y el servicio a su pueblo.

Profeta Eliseo (14 de junio). Hoy se celebra la fiesta del profeta Eliseo. Les propongo 3 himnos de la liturgia del día.

Fiesta del profeta Eliseo. En esta entrada quiero hablar de la interpretación cristológica de Eliseo que hicieron los Padres de la Iglesia: Los Santos Padres dicen que el profeta Eliseo es una manifestación de la misericordia y condescendencia de Dios hacia sus criaturas. También desarrollaron el tema de Eliseo como figura y anuncio de Cristo. Efectivamente, el profeta, conmovido por el sufrimiento de la sunamita, bajó del Monte Carmelo y se dirigió a la ciudad para resucitar a su hijo difunto, colocándose sobre él, uniendo sus manos a las del niño, al igual que sus ojos y todo su cuerpo, soplando su aliento sobre él, hasta que el niño entró en calor y volvió a la vida. Igualmente Cristo descendió del cielo, de junto a su Padre, compadecido por la muerte de los hombres, y se hizo uno con nosotros, uniéndose a nosotros, dándonos su Espíritu, para que tengamos vida eterna...

Hablo de él con detenimiento en este artículo:

El profeta Eliseo en la Biblia y en la tradición judía. El nombre de Eliseo (‘Él-iShâ) significa «mi Dios es salud» o «mi Dios salva». Elías colocó su manto sobre él, llamándolo a su seguimiento. El gesto es muy significativo, porque Eliseo era un terrateniente, importante representante de los agricultores sedentarios, mientras que Elías vestía con un manto de pieles ceñido con un cinturón, como sus antepasados ganaderos y seminómadas. La relación de unos y otros nunca fue fácil, como recuerda el relato de Caín (agricultor) que mata a Abel (ganadero). Para muchos contemporáneos de Elías y Eliseo, la entrada de los hebreos en Canaán había significado un progresivo alejamiento de la fe sencilla de los antepasados, al adoptar el estilo de vida y las creencias de los pueblos cananeos. Elías, que no tiene una residencia fija y viste con la pobreza de los antepasados, llama a Eliseo, que se dedica al cultivo de la tierra, para que abandone su estilo de vida y se haga su discípulo. Eliseo quemó los aperos de labranza y mató sus bueyes para hacer un banquete de despedida antes de seguir a Elías, al que acompaña desde entonces sin separarse de él. Para Eliseo este gesto supone una ruptura total con la vida que había llevado hasta entonces...

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