Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

domingo, 7 de enero de 2018

Material sobre el bautismo de Jesús


Ya hemos tenido ocasión de explicar que las Iglesias orientales celebran el bautismo del Señor en la fiesta de Epifanía. Allí se "manifiesta" la identidad de Jesús: Él es el Hijo amado del Padre, consagrado por el Espíritu Santo, que viene a salvar a los hombres.

Las Iglesias occidentales, sin embargo, el día de Epifanía centran su atención en la adoración de los Magos, que son las primicias de los no-judíos que acogen la salvación. El bautismo de Cristo se celebra en una fiesta aparte, el domingo siguiente. 

También hemos explicado varias veces que, donde el día 6 de enero no es festivo, la Epifanía se celebra el domingo más cercano y el bautismo el día después.

Con el bautismo del Señor concluye su vida escondida y da inicio su actividad pública. Por eso es un acontecimiento tan importante, ya que es la clave de interpretación de todo lo que viene después en los evangelios.

Les recuerdo algunas entradas que ya hemos dedicado a estudiar este argumento:

- El bautismo del SeñorEn el bautismo, Jesús ha cargado sobre sus espaldas con nuestros pecados, ha revelado el misterio de Dios Trinidad y nos ha abierto el camino de la vida eterna. El bautismo indica las consecuencias últimas de la encarnación; es una profecía del destino último del Señor, que se puso en la fila con los pecadores y aceptó liberarlos del pecado y de la muerte, ocupando su lugar.

- Significado del bautismo de Cristo. Los santos Padres vieron en este acontecimiento la consagración mesiánica del Señor. Como los sacerdotes, los profetas y los reyes eran ungidos con óleo perfumado al comenzar su misión, Jesús fue ungido por el Espíritu, al comenzar la suya. El contexto explica qué tipo de mesías (es decir, de «ungido») es Jesús y cuál es su misión: es el siervo de Yavé que carga con los pecados del pueblo, tal como anunció Isaías.

El lugar donde Jesús fue bautizado. «Betania, al otro lado del Jordán» es un lugar profundamente simbólico, ya que por allí cruzaron los patriarcas en cada uno de sus viajes entre Mesopotamia y Canaán. Antes de cruzar el río y entrar definitivamente en la Tierra Prometida, Jacob luchó allí con el ángel, que le cambió su nombre por Israel. Más tarde, por allí penetraron los judíos, guiados por Josué, en la tierra de promisión. Desde allí el profeta Elías fue arrebatado al cielo, al terminar su misión. Eliseo pidió a Naamán que se bañara en el Jordán para curar su lepra. También los desterrados atravesaron el río por el paso de Betania cuando marcharon al exilio y por allí debe atravesar la calzada que, cruzando el desierto, llevará al pueblo de regreso a la Tierra Santa. No es extraño que Juan Bautista eligiera ese lugar para realizar su ministerio. Así, su bautismo relaciona la próxima manifestación del mesías con los patriarcas, el Éxodo y los profetas.

Jericó y Betania del otro lado del Jordán. Cerca de la desembocadura del río Jordán en el Mar Muerto se encuentran Jericó (al oeste, en la parte palestina) y Betania del otro lado del Jordán (al este, en la parte jordana). Dos ciudades cargadas de historia y de significado tanto para los judíos como para los cristianos...

- Fiesta del bautismo del Señor. Hoy es una buena ocasión para renovar nuestro compromiso bautismal. Les propongo una oración en esta fiesta del bautismo del Señor: Oh Señor, cuando fuiste bautizado se manifestó el misterio de la Santísima Trinidad, porque la voz del Padre dio testimonio de ti, llamándote “Hijo Amado” y el Espíritu te consagró...

El bautismo de Jesús: liturgia y teología. Juan predicaba la conversión, invitando a la penitencia, y la gente se hacía bautizar «confesando sus pecados» (Mt 3,6). Jesús se somete a este rito (con escándalo del mismo Juan) para que se cumpla todo lo que Dios ha dispuesto (cf. Mt 3,15). Descendiendo a la profundidad de la oscuridad y de la muerte que causan nuestros pecados, Jesús abre el camino de la luz y de la vida. Por eso, al mismo tiempo que se abren los cielos, se derrama el Espíritu Santo y Jesús es declarado Hijo por la voz del Padre (cf. Mt 3,16-17 y paralelos). El contexto revela la identidad y la misión de Jesús...

Jesús fue bautizado en el Jordán. El tiempo de Adviento-Navidad-Epifanía, en el que celebramos el misterio de la manifestación de Jesús en la carne, concluye hoy, con la fiesta del bautismo de Jesús en el río Jordán. Mañana, si Dios quiere, comenzaremos el tiempo Ordinario.

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