Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 15 de junio de 2017

Poema a la Eucaristía


Hoy (jueves posterior a la Santísima Trinidad) era la fiesta tradicional del Corpus Christi, aunque se ha trasladado al domingo próximo en todos los lugares donde hoy no es festivo civil, para que los fieles puedan participar. El sábado recogeré material para el Corpus y el domingo volveré a tratar el argumento. En esta entrada les propongo un soneto a la Eucaristía de Narciso Campillo y Correa (1835-1900).

Por más que se levanta el pensamiento
con vuelo desusado y peregrino,
hallar no puede en su ideal camino
otro tan alto y singular portento.

Que baje Dios desde el sublime asiento,
que dé su carne en pan, su sangre en vino,
que habite el cuerpo del mortal mezquino
y se confunda y viva con su aliento.

Misterios son en que se abisma en vano
aun del ángel la clara inteligencia,
cual piedra en la extensión del océano.

¿Quién investigará la eterna Esencia?
Absorto y mudo ante el grandioso arcano
invoco yo la fe, y ella es mi ciencia.

2 comentarios:

  1. Bello, profundo e inteligente poema... Y tras leerlo me sugiere una oración: "Señor, yo creo pero aumenta mi fe"

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