Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 6 de abril de 2017

Curso de Biblia 2017. 25- Resumen de lo visto hasta ahora


Curso de introducción a la Biblia 2017
P. Eduardo Sanz de Miguel, o.c.d.
25. Resumen de los argumentos estudiados hasta ahora

A lo largo de los últimos años hemos dedicado muchas entradas a hablar de la Biblia, especialmente los dos últimos años hemos seguido un curso bíblico de manera más ordenada. Vamos a intentar resumir aquí lo que hemos visto hasta ahora.


En la primera parte de este estudio tratamos algunos temas generales que son necesarios para comprender los textos de la Biblia: su origen (la obra humana de escritura y la transmisión de los textos), la «inspiración» (la obra divina, que movió la voluntad de los escritores finales), la «revelación» (que Dios hace de sí mismo y de su proyecto de salvación), la «inerrancia» (la verdad de la Biblia referida al misterio de Dios y a la salvación del género humano, directamente dependiente de los contenidos de la revelación) y el «canon» (los libros que componen la Biblia judía y la cristiana, haciendo referencia también a la literatura extrabíblica antigua y a los libros apócrifos).

La enseñanza más importante de esa sección es que la Biblia transmite la verdad sobre Dios y su proyecto de salvación, pero no sobre otros argumentos. Este es el motivo por el que la presencia de errores históricos y científicos no afecta a la verdad de su mensaje, ya que los escritores bíblicos usaron las categorías propias de su cultura para transmitirnos un mensaje religioso.


Dedicamos la segunda parte al contexto en el que surgieron y fueron escritos los textos bíblicos: La geografía del Medio Oriente, la historia del pueblo de la Biblia, las características de aquella sociedad (primero la nómada y después la sedentaria), las instituciones de Israel (la familia, la monarquía, los sacerdotes y levitas, los profetas y los sabios), así como algunas características de la religión hebrea (las creencias, el culto, la sinagoga, las fiestas, la fe en la vida después de la muerte y lo relativo a los ángeles y demonios).


La historia «crítica» de Israel, no idealizada, tiene muy poco de original respecto a la de los otros pueblos del Medio Oriente antiguo (e incluso respecto a la historia contemporánea, marcada todavía por las ambiciones, las traiciones y el engaño). Sin embargo, los autores bíblicos interpretaron los acontecimientos para descubrir en ellos la presencia de Dios y la revelación de su proyecto de amor sobre los hombres. 


La lectura creyente de la historia que realizaron los autores bíblicos nos ayuda a hacer una relectura de nuestra propia existencia, descubriendo en ella la presencia de Dios, que sigue hablándonos y actuando la salvación en favor nuestro.


En un tercer momento estudiamos la manera de hablar de los antiguos semitas: las peculiaridades  del idioma hebreo, el uso de los nombres –especialmente de los referidos a Dios– y los principales símbolos que utiliza la Biblia, deteniéndonos en el desierto, el jardín y los números (que raramente tienen un valor matemático).


Hemos visto que la Biblia usa algunos símbolos universales (como el agua, la tierra, el aire, el fuego y los símbolos cósmicos) y otros peculiares de la cultura medio-oriental (que se encuentra muy lejana a nosotros en el espacio y en el tiempo, por lo que debemos poner mucha atención al interpretarlos). Hemos hablado también de las acciones simbólicas que realizaban los profetas con el convencimiento de que anticipaban lo que significaban (los «ôt»). Estas acciones son inseparables de su predicación y se iluminan mutuamente.


Finalmente, nos hemos acercado a algunos argumentos de teología bíblica: la progresiva manifestación del misterio de Dios, la elección de Israel y su misión de ser testigos ante el mundo de la fidelidad y misericordia del Dios único y verdadero, la alianza, la esperanza mesiánica y la celebración anual de la Pascua.


En cada cena pascual, Israel reafirma su propia identidad como pueblo de la alianza, creado por Dios para ser testigo ante el mundo de su poder. Además de recordar las obras salvíficas de Dios, las actualiza, abriéndose a la esperanza en que el Dios que salvó a sus antepasados en numerosas ocasiones seguirá salvando a cuantos confían en él. 


Después de haber estudiado estos argumentos, podemos acercarnos a cada bloque de libros y a cada uno de ellos en particular, buscando lo que quisieron transmitir sus autores y su mensaje para nosotros hoy. Es lo que haremos en las siguientes clases, que serán después de Semana Santa.

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