Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

martes, 28 de marzo de 2017

Curso de Biblia 2017. 19- La Pascua prejudía


Curso de introducción a la Biblia 2017
P. Eduardo Sanz de Miguel, o.c.d.
19. La Pascua prejudía

En su origen, la Pascua era una celebración de pastores seminómadas que tenía lugar en muchos territorios en torno al Mediterráneo al inicio de la primavera, en el momento en que se preparaban para trasladarse desde los pastos de invierno (situados en los valles, lugares más resguardados del frío) a los de verano (en las montañas, donde sigue brotando la hierba y las fuentes se mantienen con agua durante el tiempo del calor).

El mismo nombre de la fiesta significa precisamente «paso» de un lugar a otro. Es la famosa trashumancia de los ganados, que tanta importancia ha tenido hasta no hace mucho tiempo.

En nuestros días, las ovejas tienen corderos durante todo el año, pero su tendencia natural es la de cubrirse en otoño y parir al inicio de la primavera. Por eso, antiguamente coincidía el nacimiento de los corderillos con el traslado de Pascua. Para que las crías y sus madres no murieran durante la marcha a causa del calor, los rebaños se desplazaban de noche, aprovechando el fresco. Esta es la causa por la que esperaban a la luna llena, para tener una buena visión. De hecho, la Pascua se sigue celebrando al llegar la primera luna llena después del equinoccio de primavera.

En Canaán, al atravesar los territorios de otras tribus beduinas, normalmente tenían que pagar un tributo para poder acampar en sus tierras y usar sus pozos de agua. Algo parecido sucedía al atravesar los desiertos: los antiguos pensaban que eran la morada de los demonios, por lo que antes de atravesarlos sacrificaban un cordero, ofreciéndoselo como tributo, y mojaban sus tiendas con la sangre del animal para que se viera que ellos habían cumplido su parte. 

En la cena, acompañaban la carne con verduras amargas silvestres, que dan sabor en ausencia de sal, y con panes sin fermentar, típicos de los beduinos y de otros grupos seminómadas.

Los detalles del rito (la fecha, el tipo de víctima, la manera de cocinarla, los ingredientes que la acompañan y las disposiciones de los comensales) muestran que la Pascua era una fiesta prejudía, de carácter propiciatorio, muy cercana a la fiesta árabe de «Radjab» (también centrada en el sacrificio de un cordero y también originalmente preislámica) y a otras similares que se desarrollaron entre los pastores seminómadas del arco Mediterráneo hace varios milenios. 

Esa cena, en la que se encontraban todos los miembros del clan antes de la separación anual con motivo de la trashumancia, servía para renovar la unidad entre el grupo y las divinidades familiares, a las que se pedía protección para el camino.

Por su parte, la fiesta de los panes ázimos era también una celebración de inicio de la primavera, propia de los pueblos sedentarios de Canaán, que ofrecían a sus divinidades las primicias de las cosechas. 

Los israelitas la asumieron y la fusionaron con la Pascua, hasta el punto que los dos nombres (Pascua y Ázimos) terminaron usándose indistintamente, de manera que con el mismo nombre se denominaba la cena del 14 del mes de Nisán y las fiestas de los siete días siguientes, hasta el 21.

Tomo el texto de mi libro "La Semana Santa según la Biblia", del que hablé en esta entrada.

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