Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

lunes, 6 de marzo de 2017

Clases de Biblia 2017. 8- Contenidos y rituales de la alianza



Curso de introducción a la Biblia 2017
P. Eduardo Sanz de Miguel, o.c.d.
8. Contenidos y rituales de la alianza

En nuestras últimas clases de Biblia hemos hablado de "El misterio de Dios" (el paso de la «monolatría» al «monoteísmo» y la radical trascendencia divina) y de "La elección de Israel" (con los siguientes apartados: Un pueblo distinto de los demás, elegido para una misión y las dos interpretaciones posibles de la elección). Hoy comenzamos a tratar de la "Teología de la alianza".

La categoría teológica fundamental para entender el Antiguo Testamento está contenida en la palabra hebrea «berit», que normalmente traducimos como ‘alianza’ (los protestantes prefieren la palabra ‘pacto’), aunque también puede entenderse como ‘juramento’, ‘promesa’, ‘compromiso’ o ‘tratado’, según el contexto. Este tema está íntimamente relacionado con el anterior, en el que hemos estudiado la elección de Israel y de su misión en el mundo.

En principio, una «alianza» es un pacto o acuerdo entre dos partes (dos reinos o dos ciudades, un rey y sus súbditos, dos familias o clanes…), en el que se establecen los derechos y las obligaciones de cada parte por medio de unas cláusulas. 

El acuerdo puede ser entre iguales (dos pueblos que se alían para hacer la guerra a un tercero) o entre desiguales (un rey vencedor que pone condiciones al pueblo sometido). 

Normalmente, en el documento que sella la alianza se nombra a los contrayentes con sus títulos y cuáles son las obligaciones de cada uno. 

También se suelen citar unos testigos para que hagan de árbitros si una de las partes implicadas no cumple con sus obligaciones, así como los castigos derivados del incumplimiento. 

Normalmente, la alianza se acompaña de algunos gestos rituales (el sacrificio y la ofrenda de algunos animales, un banquete, etc.)

En el Antiguo Testamento encontramos varios pactos entre personas para los que se usa la palabra «alianza»: entre Isaac y Abimelec (Gén 26,28), entre Josué y los gabaonitas (Jos 9,8.11), entre Jonatán y David (1Sam 18,3), entre David y los representantes de las tribus de Israel (2Sam 5,3), entre el rey Salomón y el rey Jirán de Tiro (1Re 5,26), entre el rey de Babilonia y un representante de la casa real judía (Ez 17,12s), etc. 

También se conservan varios documentos extrabíblicos que testimonian «alianzas» entre los pueblos de la zona.

La Biblia usa ese esquema para las varias alianzas que Dios realiza con los hombres: con Adán, con Noé, con Abrahán y sus descendientes, con Moisés, con Josué, con David, etc. 

Se suele citar a los contrayentes con sus títulos; por ejemplo: Dios, «que ha sacado a su pueblo de la esclavitud de Egipto», e Israel, «que ha sido liberado por Dios». 

Como no pueden ser citados otros testigos mayores, se invoca «al cielo y a la tierra». 

Dios se compromete libremente a bendecir y proteger a su pueblo. También el pueblo se compromete libremente a cumplir algunas cláusulas.

1 comentario:

  1. Maravilloso, hasta ahora no conocía el significado de Teología traducido tan explícitamente. Sigo con mucho entusiasmo este estupendo estudio de la historia de nuestra salvación. Dios lo siga bendiciendo Padre Eduardo y una feliz Cuaresma.

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