Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

sábado, 18 de febrero de 2017

Convivencia en Toledo


Ya han pasado dos semanas desde que tuvo lugar la convivencia para el Carmelo seglar en Toledo. Tal como les anuncié, hablamos de san Pablo y de sus cartas. También hubo tiempo para orar juntos y dialogar unos con otros. La casa estaba llena y creo que todos valoramos positivamente lo que vivimos juntos. Aquí les anunciaba el encuentro y ponía fotos de la casa.

Les comparto algunos ecos del encuentro que me han mandado los participantes.

Iluminada del Amor de Dios

Fin de semana de reflexión y oración. San Pablo nos ha calentado el corazón  hablándonos del Resucitado. Nos ha animado a no abandonar  en las dificultades; porque la obra a la que estamos llamados a colaborar, la realiza Él. Nos ha enseñado que la iniciativa siempre parte del Señor para amarnos; que se hace el encontradizo en todos los acontecimientos.

Verdaderamente ha sido Cristo quien nos ha hablado por boca de Pablo. Palabra viva, llenísima de corazón es la que  Pablo nos regala en sus Cartas a las distintas  Comunidades.

A las Comunidades  de la OCDS, Pablo hoy nos dice y creo que levantando la voz: "Nos urge el amor de Cristo".

Doy gracias al Señor por este encuentro  con los hermanos del Carmelo Seglar que tanto bien me ha hecho.

Agradezco  al P. Eduardo toda su dedicación en el Retiro. Que el Señor le bendiga y premie por su buen hacer. 

Mary Luz

Te cuento algo de la Eucaristía en la que el P. Eduardo nos invitó a los que quisieran a poner una gota de agua en el cáliz, junto con el vino, en el momento del ofertorio. Nos dijo que  esas gotas de agua en el vino ya formaban parte de ese vino para decirnos que al poner nuestra gota en ella iba nuestra vida, nuestra debilidad, nuestro dolor... Todo lo que somos y tenemos que, una vez unido al vino ya no se puede separar de él y, una vez consagrado, todo lo que hemos depositado en el cáliz se une a la sangre de Jesús, derramada y entregada en comunión. 

Mereció la pena ir y compartir, levantarnos para poner nuestra gota de agua en el vino, nuestra vida en las manos de Jesús, y compartir lo que somos y tenemos con los que se acercan a él. 

Todo fue gracia de Dios. Solo hay que hacer un pequeño esfuerzo, salir y confiar. La riqueza de esos días fue gratificante. El padre Eduardo, al hablarnos de San Pablo, se acercaba a cada uno. Nos miraba a los ojos y nos invitaba a cada uno a expresar todo lo sentía nuestro corazón. 

¡Qué más podría decir! Toda palabra ya sobra. ¡Gracias! Muchas gracias. 

También hablamos de la próxima convivencia del “Carmelo en camino”, que tendrá lugar en Ávila. Me parece un proyecto maravilloso y prometedor. Sé que con la fuerza de la oración, Dios pondrá todo lo que él disponga para que caminemos unidos. Seguiré el programa desde la oración. Un abrazo.

Carmiña Albal

Estos encuentros, retiros, etc., son siempre una gracia de Dios. Son como un paso fuerte e íntimo del Señor por nuestra vida; nos inquietan, renuevan, fortalecen para seguir caminando tras Sus huellas. Es un abrirse más a la sorpresa. Él siempre nos sorprende.

¿Qué podría decir de estos días en Toledo? Simplificaré en 4 puntos.

1.- Las personas recién incorporadas, más o menos jóvenes y marcadas por la vida, que BUSCAN; nos han hablado sin tapujos y creo que con sinceridad, de sus luces y de sus sombras, de cómo van percibiendo nuevos caminos que les ayuden a encontrarse con la Verdad, con ese Dios que desde siempre nos esta buscando a todos.

2.- Del enredo de la tarde del sábado he sacado la enseñanza de la ESCUCHA. Muchas veces nos escuchamos poco, y creemos que estamos dialogando, cuando lo que hacemos es querer imponer nuestras ideas y sobre todo tener razón, así es imposible llegar a puntos de más o menos encuentro y sobre todo no respetamos ni toleramos al otro. La tarde del sábado fue muy importante para aprender a dialogar, escuchándonos y respetándonos.

3.- El hermoso gesto de echar nuestra gota de agua en el vino, para que se diluyera allí y fuera una SOLA cosa con el vino y después con la sangre de Cristo.

4.- El conocimiento de S, Pablo. La verdad es que aunque lo admiro, lo tenia algo “sesgado”, me parecía chulito y prepotente. Ha siso estupendo conocerle, es muy importante para una buena lectura de sus cartas. Me llamo la atención especialmente lo del aguijón que tiene en su carne y que le pide con insistencia al Señor que se lo quite. La verdad es que creo que también tengo algún aguijón que otro, y asimismo le pido al Señor que me lo quite… alguna que otra vez “pincha”. Es un consuelo el compartir nuestras miserias y nuestras esperanzas.

1 comentario:

  1. wow, qué maravillosa experiencia! Leeré un poco más a S. Pablo y ojalá tenga la oportunidad de ir a unos de estos retiros. Alina Saenz

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