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jueves, 20 de octubre de 2016

Curso de Biblia 2016. 99- Los nombres de Dios en la Biblia


Curso de introducción a la lectura de la Biblia 2016
P. Eduardo Sanz de Miguel, o.c.d.
99. Los nombres de Dios en la Biblia

En la Biblia se conservan diversos nombres para hablar de Dios. Parece claro que, en origen, correspondían a dioses distintos, ya que las tribus primitivas no eran monoteístas. Pero, con el pasar del tiempo, los hebreos conservaron algunos de los nombres primitivos para referirse al Dios único y verdadero.

La preferencia por uno u otro nombre a veces indica el lugar de proveniencia de los autores de los textos o una sensibilidad específica hacia alguna característica de Dios, pero no siempre es así.

- «El» en origen era el dios supremo del panteón cananeo aunque, con el tiempo pasó a significar ‘dios’ sin especificar, cualquier dios. Este nombre deriva de la raíz semítica «‘l» y se usaba para nombrar tanto al rey como al padre de los dioses. Con el sentido genérico de «Dios» pasó al nombre árabe «Alá». 

Abrahán y los patriarcas nombran al Dios que les sale al encuentro de la misma manera que la gente de su tiempo y de su región. 

En la Biblia se usa 240 veces solo y en muchas ocasiones en nombres compuestos, como «El-Elyon» (‘Dios altísimo’), «El-Saddai» (‘Dios omnipotente’), «El-Olam» (‘Dios eterno’), etc. 

A veces adquiere las formas «Eli» (‘mi Dios’) y «Elohenu» (‘nuestro Dios’). 

Muchas veces también aparece en nombres compuestos de personas o de lugares, como Ismael, Israel, Elías, Daniel, Ezequiel, Isabel, Betel, Penuel, etc.

- «El Saddai» es el más común de los nombres compuestos con «El». En principio significa ‘Dios de la montaña’, pero se usa con el sentido de «fuerza» o «poder», por lo que se traduce en griego por «Pantocrátor» y en español por «Dios Omnipotente» o «el Todopoderoso». Se usa 51 veces en la Sagrada Escritura.

- «Elyón» significa ‘Altísimo’ y aparece 51 veces en la Biblia acompañando a «El», a «Yahvé» y a «Elohim». 

Deriva del verbo «’alah», que significa ‘levantar’, y evoca las alturas celestiales en las que habita Dios (cf. Gén 14,18-20; Sal 97 [96],9). 

Suele ir unido a la idea de que Dios es rey: «El Señor altísimo es temible, emperador de toda la tierra» (Sal 47 [46],3).

- «Elohim» es el plural de «El», pero normalmente en la Biblia no significa ‘los dioses’, sino que se usa para nombrar al Dios único expresando su grandeza, por lo que podría traducirse como ‘Dios de los dioses’. 

De hecho, va acompañado por verbos en singular (con la única excepción de Gén 1,26, que se usa con un verbo al plural). 

Tampoco puede considerarse un plural mayestático, ya que esa figura retórica no existe en hebreo. Este nombre es usado 2.600 veces en la Biblia, mientras que «El» en singular aparece solo 240 veces.

- «YHWH». Como veremos más adelante, la tradición hebrea afirma que este es el nombre que Dios reveló a Moisés en el Sinaí (Éx 3,14), aunque el nombre ya era usado por grupos no judíos desde antiguo. 

Escrito así, sin vocales, tal como se hacía antiguamente y se conserva en los textos litúrgicos de Israel, es llamado el «tetragrama sagrado». 

Es una forma primitiva del verbo hebreo «hajah», que significa ‘existir’, ‘vivir’ y se puede traducir por ‘Yo soy el que soy, el que es, el que vive, el que actúa’, pero igualmente podría traducirse en tiempo pasado (‘el que era’) y futuro (‘el que será’). 

Recordemos que en hebreo no existen los tiempos verbales (pasado, presente y futuro), pero los tres son evocados en este nombre de Dios. 

De hecho, Isaías afirma que Yahvé ya era al principio, sigue siendo el mismo hoy y lo será hasta el final (cf. Is 41,4); «Yo soy [Yahvé], yo soy el primero y yo soy el último» (Is 48,12).

Los israelitas solo lo pronuncian en el estudio de los textos originales de la Sagrada Escritura, pero para la lectura personal y para el culto, lo cambian por «Adonai» (‘mi Señor’). 

En la traducción griega se usó «Kyrios» y en la latina «Dominus». En la liturgia católica, siempre que aparece «YHWH» se traduce como «el Señor».

Yahvé (también transcrito «Yahveh» y «Yavé») es el nombre de Dios más usado en la Biblia (6.830 veces y otras 50 en su forma abreviada «Yah», como en «hallelu-Yah», que significa ‘alabad a Yah’). 

También se usa en muchas ocasiones acompañado de otras palabras que lo califican: «Yahvé-jireh» (‘El Señor proveerá’, Gén 22,14), «Yahvé-nissi» (‘El Señor es mi estandarte’, Éx 17,15), «Yahvé-mekaddes» (‘El Señor santifica’, Éx 31,13), «Yahvé-shalom» (‘El Señor es mi paz’, Jue 6,24), «Yahvé-tsidkenu» (‘El Señor es nuestra justicia’, Jer 23,5). 

Igualmente se encuentra en numerosas formas compuestas para nombres propios y nombres de lugares, como «EliYahu» (el nombre hebreo de «Elías», que significa ‘Yahvé es mi Dios’), etc.

- «Yahvé-Sebaot». Es uno de los nombres compuestos a partir de Yahvé. 

La palabra «Sebaot» es el plural de «Sabá», que significa ‘ejército’, por lo que «Yahvé Sebaot» significa ‘Dios todopoderoso’ (‘Dios de los ejércitos’, en una traducción literal). 

Como los «ejércitos» de Dios son los ángeles y los astros (cf. Sal 103 [102],20-21), este nombre se usa para expresar el señorío de Dios sobre toda la creación, por lo que también puede traducirse por ‘Señor del universo’, como se hace en el «santo» de la misa. 

Este nombre de Dios se usa 484 veces en la Biblia.

- «Adonai» aparece 773 veces en la Biblia y se lee siempre en lugar de «Yahvé», como hemos dicho hace poco. Significa ‘mi Señor’. A veces se presenta solo como «Adón» (‘Señor). 

Ya hemos dicho que en griego se traduce por «Kyrios», título que el Nuevo Testamento aplica tanto al Padre como a Jesús.

Solo una vez se recoge el testimonio de que los israelitas también llamaron a Dios «Baali», es decir ‘mi Baal’, lo que equivale a ‘mi Señor’ o ‘mi dueño’ (Os 2,18). 

Este nombre dejó de usarse cuando la fe en Yahvé se impuso y los recuerdos de la religiosidad cananea fueron eliminados. 

De todas formas, en siglo II a. C. las autoridades judías transformaron el «Yahvé Sebaot» en «Zeus olympikus» (que significa ‘Dios de los cielos’), para hacerlo aceptable a los griegos, y en «Baal Samín» (que significa ‘Señor de los cielos’), para hacerlo aceptable a los sirios.


Además de los anteriores, que en cierto sentido podemos considerar «nombres propios», Dios recibe en la Biblia muchos otros nombres simbólicos, como Pastor, Esposo, Padre, Roca, Escudo, Fortaleza, Justicia, Refugio, Salvador, Auxilio, etc.

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