Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

lunes, 17 de octubre de 2016

Curso de Biblia 2016. 96- Peculiaridades del hebreo bíblico (1)


Curso de introducción a la lectura de la Biblia 2016
P. Eduardo Sanz de Miguel, o.c.d.
96. Peculiaridades del hebreo bíblico (1)

En clases anteriores ya hemos hecho referencia a las dificultades que surgen cuando leemos la Biblia, debido a dos causas: por un lado, pretende poner por escrito experiencias de encuentro con Dios, para las que el lenguaje ordinario es insuficiente; por otro lado, sus textos fueron escritos hace muchos siglos, en una cultura distinta de la nuestra y en un idioma que tiene sus maneras propias de expresarse. Para comprenderlos mejor, veamos algunas nociones generales sobre la manera de hablar de la Biblia.

Comencemos recordando que el hebreo es un dialecto del cananeo primitivo. 

Como otras lenguas semíticas, se escribe de derecha a izquierda (al contrario que el español y las lenguas occidentales). 

En la antigüedad solo se escribían las consonantes (que son 22), pero no las vocales ni los acentos, por lo que se tenía que estar familiarizado con los textos para poder leerlos. 

Entre los siglos I y X d. C. los escribas decidieron fijar el texto, ya que por entonces nadie hablaba hebreo y leer los textos bíblicos en su idioma original resultaba cada vez más difícil.

El hebreo comenzó a resurgir como idioma hablado con la emigración judía a Tierra Santa en el siglo XX (con la intención de encontrar una lengua común para todos los emigrantes) y se terminó convirtiendo del idioma oficial del estado de Israel. 

El hebreo contemporáneo ha tomado muchas palabras y estructuras gramaticales de otros idiomas, pero el hebreo bíblico es un idioma primitivo, que tiene pocas conjunciones, preposiciones, adverbios y adjetivos, por lo que sus oraciones son breves, aunque muy expresivas. 

La sintaxis y la gramática son muy simples, pero a veces los textos son difíciles de traducir, precisamente por su falta de precisión y porque las palabras pueden tener significados distintos según el contexto.

Sucede como cuando traducimos un texto del inglés al español y encontramos la palabra «corner»: si se refiere al ángulo exterior la traducimos por ‘esquina’, si se refiere al interior la traducimos por ‘rincón’ y si se habla de fútbol conservamos la palabra en inglés. 

Lo mismo sucede al revés: si un texto en español habla del «tiempo», al traducirlo al inglés hay que usar la palabra ‘weather’ si se refiere al tiempo atmosférico y la palabra ‘time’ si habla del tiempo cronológico. 

Esto sucede con la mayoría de los términos hebreos, que tienen varias equivalencias en los idiomas modernos, por lo que no siempre es fácil adivinar el sentido que el autor quería darles en cada frase.

El idioma está constituido, principalmente, por verbos y por sustantivos, que se forman a partir de los verbos. De una única raíz surgen varias palabras dentro del mismo campo semántico, según las vocales que se añadan a las consonantes. Veamos dos ejemplos:

La raíz «MN» evoca la idea de algo que permanece ‘sólido’ o ‘estable’.

- Si se vocaliza como «aMéN» surge una palabra muy usada en el culto, que se puede traducir como una certeza (‘así es’, ‘lo creo’, ‘es algo sólido’) o como un deseo (‘así sea’, ‘espero que sucederá’, ‘me fío’). Jesús la utiliza a menudo para afirmar algo con contundencia: «Amén, amén os digo…» (que se suele traducir por ‘en verdad, en verdad os digo…’).

- Si se vocaliza como «aMôN» se convierte en un participio presente que indica a alguien que ‘pone un cimiento’ o ‘acarrea algo’, por lo tanto puede referirse a un arquitecto o a un maestro de obras.

- Si se vocaliza como «aMuN» se transforma en un participio pasado que habla de alguien que ‘es llevado’, por lo que puede referirse a un niño de pecho o a alguien que se siente pequeño como un niño.

La raíz «DBR» significa ‘hablar’.

- Si se vocaliza como «DaBaR» da un  sustantivo que significa ‘palabra’ o ‘acontecimiento’.

- Si se le añade un prefijo privativo, da como resultado «miDBaR», que significa ‘desierto’ (es decir, el lugar donde no hay palabras porque no hay vida).

- Si se presenta en «estado constructo», la palabra que se le asocia se convierte en el complemento de ese nombre e indica de quién proviene esa palabra. Así, la expresión que a menudo usan los profetas «DeBaR-YHWH» significa ‘la palabra de Yahvé’ o ‘Yahvé ha hablado’.

El hebreo bíblico no conoce los artículos indefinidos («un», «una», «unos», «unas») ni las palabras abstractas (el «todo», la «nada», el «ser humano», la «bondad», la «religión»…), por lo que, para comunicarse, usa nombres de objetos concretos a los que enriquece con nuevos significados. 

Así, «nefesh» (que en origen significa ‘garganta’) se usa para nombrar el «alma»; «ruah» (que significa ‘respiración’, ‘aire’ o ‘viento’) se usa para el «espíritu»; «karan» (que significa ‘cuerno’) se usa con el significado de «fuerza, poder»; «reham» y «rehamin» (que son el ‘útero’ materno y las ‘vísceras’) sirven para nombrar la «misericordia»; «hanan» (que es el gesto de la madre que se inclina para recoger a su niño pequeño) se usa para hablar de la «gracia»; «derek» (que es el ‘camino’) sirve para hablar de la «conducta» humana; «kabod» (que equivale a ‘peso’, ‘honra’, ‘riqueza’, ‘lo que da prestigio’, ‘lo que hace que alguien sea importante’) se usa para indicar la «gloria» de Dios, etc. 

Para hablar de la totalidad se usan dos términos complementarios. Así «cielo y tierra» se refieren a todo lo que existe; «los ancianos y los niños» o «los jóvenes y las doncellas» se refieren a todos los seres humanos.

Las palabras se repiten para subrayar algo o indicar un superlativo. Así «Santo de los santos» significa ‘santísimo’, «rey de reyes» significa ‘el rey más poderoso’ y «Cantar de los cantares» significa ‘el mejor cantar’. De Dios se llega a decir que es «santo, santo, santo» (Is 6,3). 

Pero la repetición de un término no siempre equivale a un superlativo. Muchas veces se usa para indicar una característica del mismo para el que no existe una palabra propia. Así «un corazón y un corazón» se traduce como ‘doblez de corazón’ (Sal 12,2) y «una piedra y una piedra» se traduce por ‘dos pesas diferentes’ (Dt 25,13).

Tampoco hay comparativos («más que» o «menos que»), por lo que se usan dos términos opuestos para expresarlos. Así «Dios amó la ofrenda de Abel y odió la de Caín» (Gén 4,5) significa que Dios ‘prefirió’ la ofrenda de Abel a la de Caín, ‘amó’ la ofrenda de Abel más que la de Caín. Lo mismo sucede con algunos textos del Nuevo Testamento, escritos en griego pero que traducen expresiones hebreas o arameas. Así, «Quien sirve a dos señores odiará a uno y amará al otro» (Mt 6,24) significa que ‘amará a uno más que a otro’, y «Si alguien quiere seguirme y no odia a su padre…» (Lc 14,26) significa ‘Si alguien prefiere a su padre…’

En el hebreo bíblico no hay «tiempos» verbales (pasado, presente y futuro), aunque sí que hay dos «modos» o «estados» verbales, que indican si la acción ya ha concluido (el «perfecto») o está realizándose en el tiempo (el «imperfecto»). 

Además, hay siete formas de construir el verbo a partir de su raíz, para indicar el tipo de acción: si el sujeto hace algo o lo padece, si la acción requiere un esfuerzo especial, si el verbo es reflexivo, etc. 

Estas cosas pueden ayudar a determinar el sujeto y a aclarar si la acción señalada por el verbo ya había ocurrido cuando el escritor la contaba, o si estaba sucediendo entonces o si esperaba que sucedería después de ese tiempo, pero no siempre se puede decir con certeza.

4 comentarios:

  1. Que bonito el post de hoy... Como todos. Lo tengo que aprovechar para preguntar una duda con la que llevo años. En un lugar de algún evangelio (perdón x lo poco concreto) se dice que Bar-timeo significa hijo de timeo. En algún programa de poco fiar oí que por lo tanto barrabas, Bar-abba significaria "hijo del padre"... Que por lo tanto de salvo el hijo del padre,es decir" el hijo del hombre muerte "y resucita Dios... Mi poca fe, no duda mucho, yo creo que resucitó Jesús, como Dios y como hombre... Pero sin así quisiera que fe y ciencia coincidieran... Usted me puede iluminar un poco? Muchas gracias x todo! (ya se que mi pregunta es acerca del arameo y no del hebreo... Pero... Abusando de la confianza)

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  2. Me he expresado mal:en esa teoría se salva barrabas. Se salva el hijo del padre. Muere el hijo del hombre. Interpretación:sobrevive Dios y el hombre va a la cruz... No se si me explico, en el fondo es una hipótesis en la que no creo pero la fonética me engaña un poco

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    1. "Cuando salía de Jericó con sus discípulos y una gran multitud, un mendigo ciego llamado Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino" (Mc 10,46). Efectivamente, hay muchos nombres compuestos a partir del nombre del padre al que se añade "Bar" (en arameo) o "Ben" (en hebreo) para indicar que son hijos de alguien. Como en los apellidos españoles, Martínez significaba hijo de Martín; Pérez, significaba hijo de Pere (Pedro), etc.

      También es verdad que "Barrabás" significa 'hijo del padre. Quizás era un nombre simbólico, como muchos otros de la época, para indicar que se consideraba hijo de Dios y que Dios le ayudaría en su sublevación contra los romanos.

      Sobre el simbolismo de la condena de Jesús en lugar de Barrabás se ha escrito mucho. Se puede considerar que Jesús ocupó nuestro lugar en el patíbulo, para que verdaderamente podamos vivir como hijos del Padre.

      Benedicto XVI lo trató en su libro "Jesús de Nazaret", donde dice cosas interesantes como esta: "Barrabás era una figura mesiánica. La elección entre Jesús y Barrabás no es casual: dos figuras mesiánicas, dos formas de mesianismo frente a frente. Ello resulta más evidente si consideramos que «Bar-Abbas» significa «hijo del padre»: una denominación típicamente mesiánica, el nombre religioso de un destacado líder del movimiento mesiánico. La última gran guerra mesiánica de los judíos en el año 132 fue acaudillada por Bar-Kokebá, «hijo de la estrella». Es la misma composición nominal; representa la misma intención".

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  3. Muchas gracias padre, que bendición poder preguntarle estas cosas. Que bendición que sus respuestas sean tan inspiradoras de la Verdad... Un abrazo

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