Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 25 de agosto de 2016

Curso de Biblia 2016. 84- La cercanía de Dios


Curso de introducción a la lectura de la Biblia 2016
P. Eduardo Sanz de Miguel, o.c.d.
84. La religión de Israel
3) Características (o «atributos») de Dios: su cercanía

Respondiendo a un proyecto amoroso e incomprensible, este Dios absolutamente trascendente se hace cercano a los hombres, a los que manifiesta su gloria estableciendo entre ellos su «kabod» o su «shekiná» (ambas palabras se refieren a la presencia misteriosa de Dios entre los hombres y se suelen traducir por ‘gloria’, aunque a veces también se traducen por ‘salvación’).

Durante el éxodo, Dios se hizo presente entre los hebreos en una «columna de nube» y en una «columna de fuego» (cf. Éx 13,21). 

También se dice que se hizo presente en la zarza ardiente, en la cima del monte Sinaí, en la tienda del encuentro y más adelante en el templo de Jerusalén: 

«La nube cubría la montaña. La gloria del Señor descansaba sobre la montaña del Sinaí y la nube cubrió la montaña...» (Éx 24,15-16); 

«La nube cubrió la Tienda del Encuentro y la gloria del Señor llenó la Morada...» (Éx 40,34s); 

«La nube cubrió la Morada...» (Núm 9,15s); 

«La nube había llenado el templo del Señor, [y los sacerdotes] no pudieron permanecer ante la nube para completar el servicio, ya que la gloria del Señor llenaba el templo» (1Re 8,10-11; 2Cró 5,14), etc.

Esta presencia de Dios en medio del pueblo siempre es para acompañar, salvar, perdonar y santificar, como se ve en muchos textos: 

«Reconocerán que yo soy el Señor, su Dios, que los sacó de la tierra de Egipto para morar en medio de ellos» (Éx 29,46); 

«¡Levántate y resplandece, porque llega tu luz; la gloria del Señor amanece sobre ti!» (Is 60,1); 

«Yo vendré para reunir las naciones de toda lengua; vendrán para ver mi gloria» (Is 66,18s); 

«Los cielos pregonan su justicia y todos los pueblos contemplan su gloria» (Sal 97, [96]6); «Se llenará la tierra del conocimiento de la gloria del Señor» (Hab 2,14).

Israel fue plenamente consciente de la cercanía de Yahvé y de las exigencias que esto supone: «¿Dónde hay una nación tan grande que tenga unos dioses tan cercanos como el Señor, nuestro Dios? […] Ten cuidado y guárdate bien de olvidar las cosas que han visto tus ojos» (Dt 4,7s).

Los judíos de todo el mundo se acercan a rezar al muro de las lamentaciones (llamado por ellos el «Kotel» o «muro occidental») porque están seguros de la gloria de Dios nunca lo ha abandonado, ya que sigue allí presente, aunque el templo fuera destruido.

Podríamos seguir profundizando en el argumento, pero ahora nos basta recordar que el Dios totalmente trascendente se hace cercano y presente para salvar a los hombres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario