Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

viernes, 8 de julio de 2016

Curso de Biblia 2016. 69- El ejercicio de la autoridad en la sociedad nómada


Curso de introducción a la lectura de la Biblia 2016
P. Eduardo Sanz de Miguel, o.c.d.
69. Características de la sociedad nómada
1) El ejercicio de la autoridad

Después de haber estudiado la historia de Israel y de habernos detenido a ver las relaciones entre judíos y cristianos, si queremos comprender mejor el contexto bíblico debemos acercarnos también en las peculiaridades de la sociedad judía, primero las del periodo nómada y después las de la época sedentaria.

Entre las características de la sociedad nómada estudiaremos cuatro:
- El ejercicio de la autoridad
- Las leyes de hospitalidad y de asilo
- La solidaridad tribal y la venganza de sangre
- Pervivencia del nomadismo

Entre las características de la sociedad sedentaria, primero hablaremos de los individuos, especialmente de tres grupos:
- Las mujeres
- Los esclavos
- Los extranjeros

En un segundo momento hablaremos de las instituciones de Israel:
- La familia
- La monarquía
- Los sacerdotes y levitas
- Los profetas
- Los sabios

Hoy comenzamos a hablar del período en que los hebreos eran un pueblo nómada y de la manera en que se ejercía la autoridad en el grupo.

La vida en el antiguo Israel era muy distinta a la que hoy encontramos en los países desarrollados. 

En origen, muchos pueblos de la zona eran nómadas o seminómadas (con una parte de la tribu que permanecía en el poblado y otra que se desplazaba con el ganado o con dos asentamientos principales –de verano y de invierno–). 

De hecho, en la Tierra Santa y alrededores quedan hasta el presente varios grupos de beduinos (tanto nómadas como seminómadas), como los de la foto de arriba.

En el desierto, los grupos deben de ser poco numerosos, para facilitar la movilidad (es el caso de las «familias» y de los «clanes»), pero necesitan una estructura fuerte para sobrevivir (la «tribu»). 

Las leyes son pocas, pero claras y estables, especialmente en tres campos: el ejercicio de la autoridad, la colaboración entre las familias, los clanes y las tribus (leyes de hospitalidad y de asilo) y la solidaridad en el castigo de las faltas (leyes de la venganza de sangre).

En ese contexto, la familia es patriarcal y está formada por el padre de familia (el «patriarca»), sus esposas, concubinas e hijos (aunque estén casados). 

A la familia pertenecen también los siervos y los esclavos, así como las hijas y hermanas repudiadas o viudas (si la familia del esposo muerto no quiere hacerse cargo de ellas casándolas con otro miembro de la familia). 

Todos ellos viven bajo la protección y la autoridad del padre de familia, que es el propietario de los bienes, el que decide los matrimonios de los que están a su cargo y tiene una autoridad total sobre los miembros de la familia (incluido el derecho de vida o muerte). 

Judá, por ejemplo, decide que su nuera Tamar debe ser condenada a muerte porque ha mancillado el honor familiar, aunque es viuda y no reside en casa de su suegro (Gén 38,24). 

Mucho más tarde, cuando Israel ya era un pueblo sedentario, aún conservaba una ley que exigía que un hijo desobediente fuera apedreado hasta la muerte a la vista de toda la ciudad (Dt 21,18-21).

Todos los que viven juntos forman una sola familia con una sola cabeza, aunque haya varios hermanos, tíos y sobrinos. 

En Canaán (también entre los hebreos) el padre de familia era llamado «baal» (que significa ‘señor’). En árabe lo llaman «shayj» (que en español se ha transformado en «jeque» y significa ‘anciano’, pero hoy se identifica con alguien que tiene autoridad sobre un territorio). 

Si las condiciones económicas lo permiten y el grupo es grande, uno de los hermanos con sus esposas e hijos puede separarse y fundar su propia familia, como cuando Lot se separó de Abrahán (Gén 13). 

Varias familias con un origen común forman un «clan». Y varios clanes forman una «tribu». 

Aunque las familias son independientes, todas reconocen la autoridad del hermano mayor como jefe del clan y todos los clanes reconocen la autoridad del jefe de la tribu.

La tribu está formada por un grupo de familias que se consideran descendientes de un antepasado común, del que suelen recibir el nombre y que habita un territorio concreto. 

Así se habla indiferentemente de «Judá», «hijos de Judá» o «casa de Judá»; «Israel», «hijos de Israel» o «cada de Israel». También se habla de la «tierra de Judá» y de la «tierra de Israel». Lo mismo sucede con «Amón», «Edom», «Moab», etc.

Todos los miembros de la tribu se consideran «hermanos» en un sentido amplio y se sienten solidarios unos de otros (cf. Jue 9,2; 1Sam 20,29; 2Sam 19,13; etc.). 

Las relaciones entre las tribus se expresan siempre como motivadas por el parentesco (sea real o ficticio), por eso son tan importantes los árboles genealógicos (muchas veces imprecisos o incluso inventados) para encontrar antepasados comunes. 

Cuando un forastero es asumido por la tribu, reconoce sus antepasados, asume sus tradiciones y se convierte en uno del grupo «de nombre y de sangre» (esta fórmula es usada hasta el presente por numerosos grupos del Medio Oriente).

La Biblia presenta Israel como la unión de doce tribus con un mismo origen, aunque nunca se dieron contemporáneamente las doce, ya que unas absorbieron a otras y algunas se disolvieron antes de que aparecieran otras. 

Simplificando un proceso larguísimo, podemos decir que (después de la época nómada, cuando ya eran sedentarias) la tribu más representativa en el sur es Judá y en el norte es Israel, que es el fruto de la fusión de varias tribus anteriores. De ellas nacieron dos pueblos que con el paso del tiempo se fusionaron.

4 comentarios:

  1. P. Eduardo ¿ hay algún sitio en internet para poder hacer una novena a la Virgen del Carmen desde casa ?

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    1. En esta entrada pongo enlace a tres novenas distintas:
      https://padreeduardosanzdemiguel.blogspot.com.es/2013/07/novena-la-virgen-del-carmen.html

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  2. Gracias por compartir este material tan valioso! Dios loa bendiga y fortalezca!

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