Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

lunes, 27 de junio de 2016

Curso de Biblia 2016. 66- El surgimiento del cristianismo (1)


Curso de introducción a la lectura de la Biblia 2016
P. Eduardo Sanz de Miguel, o.c.d.
66. Historia crítica de Israel: 
El surgimiento del cristianismo
Primera parte

Jesús era judío, miembro del pueblo de Israel, por lo que muchos de sus gestos y de sus palabras solo se entienden en la tradición de sus mayores, en el contexto concreto que estamos estudiando y que necesitamos conocer para poder comprenderle. De todas formas, su persona y su mensaje trascienden sus orígenes y son universales.

Jesús anunció a su pueblo la llegada del Reino de Dios prometido por los profetas y realizó algunos gestos simbólicos, como los que hicieron los antiguos profetas para indicar que lo que anunciaban se cumpliría pronto: curación de enfermos, expulsión de demonios, purificación del templo, elección de los doce, etc. 

En sus palabras y en sus obras, al mismo tiempo se anuncia el cumplimiento de las esperanzas de Israel y se abren unos horizontes nuevos e insospechados hasta entonces.

Es significativo que no viviera en Judea, aunque nació en Belén y visitó Jerusalén en algunas ocasiones. Él creció y realizó su ministerio en Galilea, lejos de la mentalidad nacionalista, legalista y ritualista de la capital. 

De hecho, es representante de una manera de pensar muy distinta y los conflictos con las autoridades de Jerusalén fueron continuos hasta que acabaron con él, acusándole de atentar contra el orden establecido.

Durante su vida pública reunió un grupo de discípulos y discípulas que lo siguieron y a los que él preparó para que continuaran su obra cuando él no estuviera entre ellos. 

Después de su muerte y resurrección, sus discípulos proclamaron que Jesús es el «mesías» y que todas las profecías se han cumplido en él. Su mensaje se extendió rápidamente por todo el antiguo imperio romano.

Los discípulos de Jesús releyeron su historia a la luz de la Biblia y comprendieron que murió «según las Escrituras» y que resucitó «según las Escrituras» (cf. 1Cor 15,3-4), es decir: cumpliendo un proyecto eterno de Dios, que se ha realizado en la historia y que recogen las Escrituras. 

Por eso explicaron el misterio de Cristo a la luz del Antiguo Testamento. Al mismo tiempo, con la luz de Cristo entendieron de una manera nueva los escritos sagrados de Israel.

Las noticias sobre la actividad de Jesús y los primeros pasos de la Iglesia después de su resurrección las encontramos en los escritos que compusieron varios autores para animar la fe de las nacientes comunidades cristianas. 

En los Hechos de los Apóstoles, san Lucas describe cómo se difunde la predicación cristiana desde Jerusalén hasta Roma. En su relato los protagonistas principales son Pedro (en la primera parte, capítulos 1-12) y Pablo (en la segunda parte, capítulos 13-28).

La escritura de los evangelios «canónicos» (Mateo, Marcos, Lucas y Juan) supuso la fijación de la predicación sobre Jesús y la recopilación de distintas colecciones de enseñanzas suyas y recuerdos de varios autores, que no han llegado a nosotros. 

Este proceso se llevó a cabo en la segunda mitad del siglo I de nuestra era. 

Son los escritos más importantes del cristianismo, pero no los más antiguos, ya que las cartas de san Pablo y las fuentes que ellos utilizan son anteriores. 

De los escritos que hablan de Jesús y de sus primeros discípulos trataremos detenidamente al estudiar el Nuevo Testamento.

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