Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

viernes, 17 de junio de 2016

Curso de Biblia 2016. 63- La época de los asmoneos (y 2)


Curso de introducción a la lectura de la Biblia 2016
P. Eduardo Sanz de Miguel, o.c.d.
63. Historia crítica de Israel: 
La época de los asmoneos (142-63 a. C.)
Segunda parte

Ya hemos dicho que los «hasidim» (los ‘piadosos’) apoyaron a los «macabeos» pero, con el pasar de los años, se alejaron de sus descendientes (los «asmoneos») y se dividieron en varios grupos:

- Por un lado surgieron los «saduceos» (como los «sadoquitas», toman el nombre de Sadoc, del que se consideran herederos). Este grupo estaba formado por los miembros de la aristocracia sacerdotal de Jerusalén, muy apegada al culto del templo y conservadora en lo religioso (reconocían como inspirados solo los libros del Pentateuco y rechazaban cualquier revelación posterior a Moisés), al mismo tiempo que liberal en lo político (hasta el punto de que llegaron a asociarse con los extranjeros para mantenerse en el poder y favorecer el comercio, viviendo como ellos). 

- Por otro lado surgieron los «fariseos» (nombre que significa ‘separados’), que eran conservadores en lo político (rechazaban las adaptaciones a las formas de gobierno extranjeras, así como el lujo y las excesivas riquezas de las clases dominantes) y progresistas en lo religioso (favorecían la interpretación y adaptación de los textos bíblicos, así como el crecimiento de la doctrina). Después de la caída de Jerusalén, fue el único grupo que pervivió. Como los evangelios se escribieron en clara polémica con ellos, se subrayan y exageran los conflictos que tuvieron con Jesús, aunque muchos de ellos fueron discípulos suyos y tuvieron un papel relevante en las primeras comunidades cristianas.

- Finalmente, los «esenios» (el nombre es una evolución de la palabra «hasidim» y también significa los ‘piadosos’). Estos rechazaban el culto del templo y consideraban usurpadores a los sumos sacerdotes del momento, por lo que se retiraron a vivir en comunidad fuera de la ciudad, esperando la manifestación de un «maestro de justicia» que purificaría el templo y restauraría el culto tradicional.

Para hacer comprensibles estos grupos a los griegos, Flavio Josefo los presentó como «sectas» (escuelas filosóficas que asumen un tipo de comportamiento conforme a sus ideas). Identificó a los fariseos con los estoicos, a los saduceos con los epicúreos y a los esenios con los pitagóricos.

Junto a ellos, pervivieron los «nazir», «nazireos» o «nazoreos», que eran judíos piadosos que se consagraban a vivir al servicio de Dios. 

Parece ser que, en origen, su principal ocupación fue la «guerra santa» contra los enemigos de Israel, pero más tarde se transformaron en ascetas que se comprometían a llevar una vida frugal, normalmente en el desierto. 

Para ello realizaban votos temporales o de por vida. Durante el periodo de su consagración no podían tener relaciones sexuales, cortarse el cabello, beber vino ni entrar en contacto con cadáveres (cf. Núm 6,1s). 

En esos momentos de crisis, se multiplicaron (cf. 1Mac 3,49-50). Poco después, Juan Bautista será uno de ellos y Jesús también, asumiendo algunas de sus características y rechazando otras.

1 comentario:

  1. ¡¡¡ APASIONANTE ...! ¡ PADRE...!!!!!!!!!!!!!!!!!


    ¡¡¡ TODO TAN VIVO...!!!!!!!!!!!!


    ¡¡¡ GRACIAS DE TODO CORAZÓN...!!!!!!!!!!

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