Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

martes, 5 de abril de 2016

Curso de Biblia 2016. 27- Los textos bíblicos



Curso de introducción a la lectura de la Biblia 2016
P. Eduardo Sanz de Miguel, o.c.d.
27. Temas introductorios sobre los textos bíblicos

Hace más de un mes que interrumpimos nuestro curso de Biblia. En las últimas entradas hemos tratado de la Semana Santa, de la Pascua y de los temas propios de estos días. Para los que no se acuerden de lo que hemos visto hasta ahora, les recuerdo que:

Este curso de iniciación bíblica tiene tres partes:

- La primera, dedicada a los temas introductorios generales.

- La segunda, dedicada a los libros concretos del Antiguo Testamento.

- La tercera, dedicada a los libros concretos del Nuevo Testamento.

A su vez, la primera parte consta de tres secciones:

- En la primera hemos hablado de los textos bíblicos (el proceso de formación y transmisión, así como sus características principales).

- En la segunda estudiaremos el contexto en el que surgieron (la geografía, la historia y las peculiaridades sociales y religiosas de Israel)

En la tercera analizaremos algunos elementos de teología bíblica (el lenguaje y los símbolos de la Biblia, el misterio de Dios, la teología de la alianza, la fiesta de Pascua y la esperanza mesiánica).

Ya hemos visto la primera sección de la primera parte: la referida a «los textos bíblicos». Por eso hemos estudiado: 

El origen de la Biblia (la composición y transmisión de sus libros), la «inspiración», la «revelación», la «inerrancia», el «canon» (nadie se asuste de estas palabras, que ya hemos explicado el significado de cada una de ellas) y los «géneros literarios» que usa. 

Como hemos visto, el proceso de formación de los textos bíblicos fue largo y complicado. Por lo tanto, la interpretación de los mismos no puede ser sencilla. 

Por eso hemos hablado también de las lecturas incorrectas y hemos ofrecido algunas claves para poder captar el mensaje de unos libros que objetivamente son difíciles de entender.

Estos argumentos pueden parecer poco interesantes e incluso aburridos, pero son necesarios si pretendemos leer la Biblia con provecho. 

Normalmente, si queremos tocar el piano u otro instrumento, primero hemos de aprender algunas nociones de música. 

Estos temas introductorios son el equivalente a las clases de solfeo, que después nos permitirán interpretar las partituras, para que se transformen en música preciosa.

Lo mismo sucede si queremos aprender un idioma. Hoy están de moda los métodos que se anuncian diciendo: «Aprenda inglés sin esfuerzo» o «aprenda francés de una forma divertida». 

Eso son eslóganes publicitarios para vender una mercancía, pero son engañosos. 

Estudiar los verbos irregulares no es divertido, pero es necesario para poder aprender un idioma y comunicarnos después con otras personas. 

Lo bonito es el resultado final (aprender un idioma y establecer contacto con nuevas personas), pero el proceso exige dedicación y constancia.

Por lo tanto, recuerdo que leer la Biblia con provecho es algo precioso, que nos llena de paz y de gozo, pero se requiere esfuerzo para entender sus textos, que fueron escritos hace muchos siglos por autores que tenían una cultura muy distinta de la nuestra.

Pueden leer el índice de las primeras 25 entradas con una breve explicación de lo que hemos tratado y los enlaces a cada una de ellas aquí.

Si dan un pequeño repaso, se pondrán al día, refrescando lo que ya hemos visto. Así comprenderán mejor lo que está por venir. Mañana, si Dios quiere, más. ¡Feliz día a todos!

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