Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

martes, 9 de febrero de 2016

Curso de Biblia 2016. 16- Características de la revelación


Curso de introducción a la lectura de la Biblia 2016
P. Eduardo Sanz de Miguel, o.c.d.
16. Características de la revelación

Estudiando la Sagrada Escritura, descubrimos que Dios se manifiesta, sale al encuentro de los hombres. Como ya hemos dicho, más que revelarnos cosas o ideas, se revela a sí mismo. Esta revelación tiene unas características:

1. La iniciativa siempre parte de Dios. El hombre busca natural y sobrenaturalmente a Dios como el sentido último de su vida, y todas las religiones manifiestan esta búsqueda de Dios. Podemos decir que representan un movimiento «ascendente» de los hombres hacia Dios. Lo que caracteriza la fe de Israel es que Dios busca al hombre, incluso cuando el hombre no lo quiere acoger. Dios «llama», «escoge», «habla», «se manifiesta»... a Abrahán, a los profetas, al pueblo... culminando en la afirmación del Nuevo Testamento: «Se ha manifestado el amor que Dios nos tiene [...] en que él nos amó primero» (1Jn 4,9-10). Por lo tanto, la revelación es un don libre y gratuito de Dios, que supone un movimiento «descendente» de Dios hacia el hombre.

2. Los destinatarios son personas concretas y un pueblo concreto. Es, por lo tanto, al mismo tiempo personal (afecta a la libertad y al conocimiento de cada uno de sus protagonistas) y comunitaria (se dirige al conjunto y madura a través de la implicación de todo el pueblo). Se dirige a Abrahán, Moisés, Elías... como mediadores ante el pueblo de Israel que, a su vez, está llamado a convertirse en el intermediario para que la revelación de Dios llegue a todos los pueblos y a todos los hombres.

3. La revelación es histórica. Israel no se encuentra con Dios en primer lugar a partir de una reflexión intelectual o del estudio de la naturaleza, sino a partir de su historia, en la que Dios interviene haciendo alianza con el pueblo, salvando. Si queremos llegar a comprender la fe de Israel en Yahvé (principal nombre hebreo de Dios), hemos de acercarnos a los acontecimientos que la han originado. Dios se automanifestó en la historia concreta de algunas personas y de un pueblo. En los textos bíblicos, ellos no recogen los acontecimientos de una manera neutra, sino que transmiten cómo los han vivido e interpretado, su experiencia creyente.

4. La revelación es progresiva. Dios no se revela por completo de una vez, sino con un ritmo compuesto de etapas y esperas, de intervenciones y de ausencias... en el que Dios respeta las capacidades del hombre y manifiesta su pedagogía de condescendencia. Dios, que sale al encuentro del hombre, no lo fuerza, sino que respeta siempre su libertad y sabe tener paciencia infinita con él. San Juan de la Cruz dice que «si lo hiciera al paso de Dios, lo haría todo de una vez, pero como se adapta al paso de los hombres, lo hace poco a poco».

5. La revelación está guiada por una tensión hacia el futuro. La revelación está continuamente incompleta, por eso tiende hacia su plenitud, hacia su realización definitiva, de la que cada etapa es adelanto, anuncio, prefiguración, promesa. Todo el Antiguo Testamento se dirige hacia Cristo y culmina en él, perfecto revelador del misterio de Dios.

6. Hay una coherencia interna en la revelación. A pesar de que se realiza a lo largo de muchos siglos y los libros bíblicos se escriben en varios lugares, por personas distintas, cada etapa presupone las anteriores y las desarrolla. Los textos bíblicos se iluminan mutuamente y mantienen una profunda unidad interna. Aunque notemos fuertes diferencias en las imágenes, siempre podemos encontrar unos temas fundamentales y una unidad interna que dan cohesión al conjunto. No son acontecimientos aislados, sino orgánicamente vinculados entre sí. Esto es lo que tradicionalmente se llama «economía» de la salvación, que no tiene que ver con el dinero, sino con la realización en la historia de un proyecto de salvación de una manera coherente y progresiva.

1 comentario:

  1. wow qué maravillosa explicación, gracias Padre Eduardo por explicarnos con tanta claridad! Alina

    ResponderEliminar