Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

martes, 19 de enero de 2016

Curso de Biblia 2016. 5- ¿Qué es la Biblia?



Curso de introducción a la lectura de la Biblia 2016
P. Eduardo Sanz de Miguel, o.c.d.
5. ¿Qué es la Biblia?

La semana pasada dedicamos cuatro entradas a presentar el curso de Biblia de este año: 
1- Por medio de un cuentecillo invité a considerar la Biblia como una «guía de viaje» que nos puede ayudar a emprender una aventura que nos llevará a una tierra fascinante; 
2- hablé de la metodología que seguiremos, en la que uniremos el estudio científico y la lectura creyente; 
3- propuse los contenidos: temas generales, contexto geográfico-histórico-social-religioso y algunos argumentos de teología bíblica: la revelación del misterio de Dios, la alianza, la esperanza mesiánica y la celebración anual de la Pascua; y -por último- 
4- indiqué que trataremos con detenimiento el tema del simbolismo bíblico.

Los próximos días hablaremos de las cuestiones generales relativas a los libros que componen la Biblia, como el complejo proceso de su formación y transmisión, así como de algunas características de los mismos (la inspiración, la revelación, la veracidad) y de las claves necesarias para leerlos con provecho.

Hoy, en concreto, intentaremos responder a la pregunta ¿Qué es la Biblia?

Decimos que la «Biblia» o «Sagrada Escritura» es la «Palabra de Dios», y que en ella Dios nos habla y nos ofrece su amistad, utilizando un lenguaje humano. 

Pero no deberíamos olvidar que, antes que «revelarnos» cosas o ideas, Dios se «revela» a sí mismo (es decir: se da a conocer, manifiesta quién es él, entra en contacto con nosotros). Y lo hace, en primer lugar, en la creación y en la historia. Solo en un segundo momento se da a conocer por medio de los textos bíblicos, que son un testimonio escrito de las intervenciones de Dios en favor de los hombres.

De hecho, Dios entró en contacto con Abrahán, Moisés y los otros grandes personajes del Antiguo Testamento mucho antes de que hubiera textos bíblicos escritos. Lo mismo podemos decir del Nuevo Testamento: los primeros cristianos se encontraron con Cristo y acogieron la fe predicada por sus discípulos antes de que esas vivencias se pusieran por escrito. 

La Biblia recoge esas experiencias de Dios y las transmite con un lenguaje humano, el cual los escritores toman de su sociedad.

Comencemos recordando que, contra lo que se puede pensar, la Biblia no es un libro, sino una colección de libros, de los que algunos son muy largos (Isaías, por ejemplo), mientras que otros apenas ocupan una página (como Abdías o la Tercera carta de san Juan). 

De hecho, en griego «libro» en singular se dice «biblion» y «libros» en plural se dice «biblia». Es lo mismo que la palabra «biblioteca», que nos habla de un conjunto ordenado de libros. 

Hasta tiempos recientes, en los que se empezó a usar un papel muy fino que permitió hacer libros de muchas páginas, la Biblia se publicaba en volúmenes separados.

Los libros de la Biblia no fueron escritos todos de una vez, ni en el mismo lugar, ni por el mismo autor, ni en el mismo idioma. Los más antiguos se escribieron hace unos 3.000 años (aunque recogen tradiciones orales anteriores) y los más modernos se escribieron hace unos 1.900 años, por lo que es normal que entre ellos haya diferencias en los contenidos y en la manera de expresarlos. 

A los libros que hablan de la revelación de Dios a Israel antes del nacimiento de Jesucristo, los llamamos «Antiguo Testamento» y fueron escritos en hebreo, aunque unos pocos textos se escribieron en arameo: Esd 4,8-6,18; 7,12-26; Dan 2,4b-7,28, Jer 10,11 y algunas palabras sueltas en otros libros. Algunos libros fueron escritos en griego: Sabiduría, 1 y 2 Macabeos, Est 10-4-16,24; Dan 3,24-90; 13-14. Como veremos más tarde, en cierto momento los judíos sacaron de su canon los libros escritos en griego y otros de los que se perdió la versión original hebrea y solamente se conservaba la traducción griega.

A los libros que recogen la revelación de Dios después del nacimiento del Señor Jesús los llamamos «Nuevo Testamento» y todos ellos fueron escritos en griego. Solo incorporan algunas palabras arameas al texto griego: «Abba», que significa ‘Padre’ (Mc 14,36; Gál 4,6; Rom 8,15); «talita kumi», que significa ‘muchachita, levántate’ (Mc 5,41); «epheta», que significa ‘¡ábrete!’ (Mc 7,34); «Eloí, Eloí, lammá sabactaní», que significa ‘Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?’ (Mc 15,34); «raka», que significa ‘necio,’ o ‘cabeza hueca’ (Mt 5,22), «Marana-tha», que significa ‘ven, Señor’ (1Cor 16,22; Ap 22,20) y otros pocos.

La mayoría de los libros del Antiguo Testamento provienen de Palestina, aunque hay textos que se escribieron en otros lugares cercanos, como Egipto y Mesopotamia. Los libros del Nuevo Testamento se escribieron en distintos lugares del antiguo Imperio Romano: Jerusalén, Antioquía de Siria, Acaya, Roma, etc.

Los autores son muy distintos entre sí. Amós, por ejemplo, era hebreo, dedicado al pastoreo y a la recolección de higos; mientras que Lucas era griego y ejercía la medicina. 

Es natural que se expresen de manera diferente, ya que tuvieron diferente formación y vivieron en contextos muy distintos. 

Tanta variedad de autores y proveniencias hace que también sean distintos los géneros literarios utilizados, tal como veremos.

6 comentarios:

  1. Que a través de la lectura de la Biblia, siguiendo la historia del Pueblo escogido, lleguemos a descubrir nuestra propia historia. Igual que el Pueblo de Israel, Dios nos ofrece su amor y nos hace comprender cómo podemos responderle.
    Conchita

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  2. Estoy feliz de adentrarme en el conocimiento de la palabra de Dios,Gracias.

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  3. ¡¡¡ GRACIAS PADRE EDUARDO SANZ DE MIGUEL ...DE TODO CORAZÓN ...!!!!!!!

    SIGUE NUTRIÉNDONOS ...

    SIGO APRENDIENDO ... CONTINÚO DELEITÁNDOME

    A CADA PASO ...!!!!!!!!!!!!

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  4. GRACIAS PADDRE EDUARDO es de gran ayuda a mi vida para poder cada dia confiar MAS en mi SEÑOR.

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  5. gracias Padre desde Venezuela ante esta situación resulta una bendición dedicar tiempo a las cosas de Dios, este curso de Biblia llena mas mi vida que andar pensando en una situación económica que no está en mis manos resolver pero si esta en mis manos llenarse del amor misericordioso de Dios Padre de hijo y del Espíritu Santo.
    Ademas agradesco infinitamente tu visita a Venezuela........
    atte. Yuli Ocds

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