Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

sábado, 16 de enero de 2016

Curso de Biblia 2016. 4- Simbolismo bíblico


Curso de introducción a la lectura de la Biblia 2016
P. Eduardo Sanz de Miguel, o.c.d.
4. Sobre el simbolismo bíblico

Ayer presentamos los principales argumentos que trataremos en nuestro curso bíblico antes de hablar de los libros en concreto: Temas generales sobre los textos bíblicos, contexto en el que se escribieron, argumentos de teología bíblica. Nos detuvimos brevemente a explicar que el ser humano es un animal simbólico y que los símbolos son un medio habitual de comunicación, por eso estudiaremos el simbolismo bíblico buscando su interpretación.

Normalmente leemos la Biblia en una traducción a nuestro propio idioma, pero no basta con entender la lengua, hay que entrar en la mente de los escritores y de sus destinatarios para comprender el simbolismo que algunas palabras encerraban para ellos. 

Veámoslo con un ejemplo: el endemoniado de Gerasa (Mc 5,1-20). El texto lo conocemos: Jesús fue a la región de los gerasenos y se encontró con un hombre que vivía en el cementerio, incapacitado para relacionarse con los demás y haciéndose daño a sí mismo. Cuando Jesús habla con él, se manifiesta que está poseído por una «legión de demonios». Él los expulsa y los manda a una piara de cerdos que se arroja por el precipicio al mar, donde se ahogan. Así termina el relato.

Para entender el texto, tenemos que recordar que el acontecimiento tiene lugar fuera del territorio de Israel. El geraseno es imagen del mundo pagano, que vive alejado del Dios verdadero, lo que equivale a estar muerto en vida (es significativo que su morada sea el cementerio). 

Jesús envía los demonios a la morada más humillante para un judío (a los cerdos, considerados animales inmundos, que causaban en los judíos la misma sensación de asco que las ratas entre nosotros. De hecho, la mayor humillación del hijo pródigo es que, cuando se alejó de su padre, terminó en un país extranjero, cuidando cerdos. Cuando comprendió su triste situación, se decidió a regresar a su tierra, a la casa paterna). 

Jesús hace que los demonios y los cerdos se precipiten por el abismo y perezcan en el mar; es decir, vence sobre el mal, sobre el pecado y la impureza, sobre lo que aleja al hombre de Dios y le impide ser feliz. 

Los primeros cristianos de cultura judía entendían bien el significado de este relato, pero nosotros no podemos comprenderlo si no nos explican todas esas cosas. 

Como vemos, no basta con saber lo que es un cerdo, lo que es un cementerio o lo que es el mar para captar el significado de la narración. 

Como ya hemos dicho, necesitamos conocer algo del contexto, de la historia, de la cultura en la que fue escrito un texto para poder interpretar correctamente los símbolos que utiliza y así captar su mensaje. 

Como sucede con la narración del endemoniado de Gerasa, toda la Biblia está llena de imágenes que intentan transmitirnos mensajes concretos, pero que no siempre son fáciles de entender para quienes vivimos en una cultura lejana en el tiempo y en el espacio a la que plasmó su pensamiento con ellas.

La misma Biblia nos transmite la convicción de que sus símbolos tienen que ser interpretados. Lo podemos ver en muchos ejemplos. 

El faraón soñó que siete vacas flacas se comían siete vacas gordas, pero solo José supo dar el significado exacto del sueño, explicar la imagen para que resultara comprensible (cf. Gén 41). 

También Nabucodonosor soñó con una estatua en la que cada parte era de un material distinto y tenía los pies de barro. Solo Daniel supo interpretar correctamente el sueño y descubrir su sentido (cf. Dan 2). 

El profeta Jeremías vio un almendro florecido y una olla derramada, pero solo con la ayuda de Dios supo descifrar el mensaje que esos objetos transmitían (cf. Jer 1). 

Todo el evangelio de san Juan se construye sobre los «signos» que hace Jesús y que solo con sus explicaciones son comprensibles. 

Jesús mismo reprende a sus contemporáneos cuando quieren hacerle rey después de la multiplicación de los panes y les dice que lo hacen porque les ha dado de comer, pero no han entendido el significado de ese «signo» (Jn 6,26), que él mismo explica a continuación. 

Por lo tanto, vuelvo a insistir en que no basta con poseer los textos, sino que necesitamos ayuda para poder interpretarlos correctamente y descubrir así su mensaje.

1 comentario:

  1. ¡¡¡ HE VUELTO A SU MENSAJE CERTERO ... PROFUNDO ! ¡ PRECIOSÍSIMO ... QUE TANTO ATESORO ... ! ¡ FACINANTE ...! PADRE EDUARDO SANZ DE MIGUEL ...! ¡NOS SIGUE LLEVANDO DE LA MANO CON LOS GRANDES NOBLES AMADORES DE DIOS ... A TRAVÉS DE LOS SIGLOS ... CON LA PALABRA ARDIENTE ¡ CONMOVENTE ...! ¡ ÚNICA DE DIOS AMOR ... ! ¡POR LOS ESPACIOS SIN TIEMPOS DEL PADRE DIOS DIVINO UNO Y TRINO QUE NOS CREÓ ... QUE NOS AMÓ PRIMERO ... ! E INMENSAMENTE MISERICORDIOSO QUE NOS SIGUE AMANDO ETERNAMENTE ... Y NOS SIGUE NUTRIENDO CON SUS CRISTOS VIVIENTES LEALES ... COMO USTED..." Y CUÁNTAS BELLAS IMÁGENES ...! ¡ QUE MULTITUD DE TESOROS .. REGALOS DE DIOS ... A TRAVÉS DE USTED ... ! EL QUE CREE EN MÍ COMO DICE LA ESCRITURA ... RÍOS DE AGUAS VIVAS CORRERÁN DE SU VIENTRE ...!!!!!!!!!!!!!!

    ¡¡¡ BENDITÍSIMOS DÍAS ...!¡ Y GRACIAS DE TODO

    CORAZÓN ...!!!!!!!!!! ¡¡¡ TODO PARA LA ETERNA INFINITA

    GLORIA DE DIOS QUE ES NUESTRA GLORIA ...! ¡ AMÉN ...!!!!!!!!!

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