Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

miércoles, 13 de enero de 2016

Curso de Biblia 2016. 1- Presentación del curso


Curso de introducción a la lectura de la Biblia 2016
P. Eduardo Sanz de Miguel, o.c.d.
1. Presentación del curso

Hoy comenzamos un curso de Biblia. Cada semana publicaré tres o cuatro entradas sobre el argumento que, normalmente, no serán muy largas. Quienes deseen seguir el curso solo tienen que asomarse cada día al blog y leer la publicación. Como siempre, las entradas se publicarán automáticamente cada mañana a las 6,00 hora española, tanto en el blog como el google+. Unas horas más tarde las publicaré en mi cuenta de facebook.

Me permito comenzar estas reflexiones con un cuentecillo, como muchas veces hizo Jesús en sus discursos. Creo que nos puede ayudar a comprender el sentido más profundo de la Sagrada Escritura y nos revela la mejor actitud para leerla.

Un hombre viajó al Amazonas y regresó a su tierra sorprendido por la belleza de sus paisajes, la variedad de su flora y de su fauna, la acogida de sus gentes y el sabor de las frutas tropicales. De tal manera alabó lo que había visto, que sus amigos se decidieron a organizar una expedición para poder contemplar tantas maravillas. 

Para ellos dibujó un mapa y escribió una guía de viaje, en la que les explicaba lo que iban a encontrarse y los lugares que no debían perderse, advirtiéndoles también de los peligros y de las precauciones para superarlos. 

Los amigos leyeron con atención el texto y estudiaron el mapa. Aprendieron tan bien todas las explicaciones, que se sintieron especialistas en el Amazonas, aunque nunca llegaron a visitarlo. De esta manera, el mapa y la guía terminaron por sustituir la experiencia del viaje.

El Amazonas es imagen del reino de Dios. La Biblia es el libro que nos cuenta su hermosura y nos ofrece el mapa. Podemos leerla, estudiarla y llegar a considerarnos especialistas, pero nos sirve de poco si no ponemos en práctica sus enseñanzas, si no la usamos como trampolín para entrar en el reino. 

En nuestros días se predica más que nunca; por todos los sitios se imparten cursos bíblicos y conferencias religiosas, también tenemos acceso a multitud de información especializada. Pero no basta con aprender lo que dicen otras personas; todos estamos invitados a hacer nuestro viaje personal al Amazonas, «gustando» lo bueno que es el Señor (cf. Sal 34 [33],9).

Durante siglos, la Biblia fue el libro más copiado, comentado y estudiado en Occidente. También fue el primer texto del que se imprimieron numerosas copias con el sistema de tipos móviles. Desde que Gutenberg realizó su edición en latín el año 1455, ha sido el escrito más editado de todos los tiempos. 

En estos momentos está traducida total o parcialmente a más de dos mil idiomas y dialectos y se calcula que en los últimos doscientos años se han impreso más de seis mil millones de copias.

No hay duda de que su influencia ha sido determinante en el desarrollo del pensamiento, la historia, el arte y la literatura de Occidente. 

De la Biblia provienen muchas imágenes y expresiones que usamos cada día, como: «chivo expiatorio», ser «el benjamín de la casa» o «más viejo que Matusalén» o «más paciente que Job», «otro gallo le cantara», «ganar el pan con el sudor de la frente», «nadie es profeta en su tierra», «como cordero llevado al matadero», «por sus frutos los conoceréis», «quien siembra vientos, cosecha tempestades», etc. 

Para los creyentes es triste, pero hemos de reconocer que, en nuestro mundo postmoderno y postcristiano, la mayoría de la población no comprende sus símbolos ni tiene interés por conocer sus contenidos. Les basta con la caricatura que se han formado del cristianismo y de sus Escrituras. 

Pero también hay muchas personas que quieren descubrir en ellas unas enseñanzas válidas para sus vidas, aunque no les resulte fácil. Imagino que los que se acercan a estas páginas están en el último grupo.

La Biblia se pregunta: «¿Hay alguien que ame la vida y desee días de prosperidad?» (Sal 34 [33],12). Para esas personas se escribieron sus textos. 

De hecho, san Pablo la presenta como una guía para alcanzar una vida en plenitud: «Las Sagradas Escrituras te guiarán a la salvación por medio de la fe en Jesucristo. Toda la Escritura ha sido inspirada por Dios, y es útil para enseñar, para persuadir, para reprender, para educar en la rectitud, a fin de que la persona religiosa pueda llegar a ser perfecta y esté preparada para hacer el bien» (2Tim 3,15-17). 

Se puede aplicar a toda la Escritura lo que el apóstol Pablo afirma sobre el evangelio: «Es una fuerza de Dios para la salvación de todo el que cree» (Rom 1,16). Por eso añade: «Todo cuanto fue escrito en el pasado se escribió para enseñanza nuestra, para que con la paciencia y el consuelo que dan las Escrituras mantengamos la esperanza» (Rom 15,4).

Los cristianos tenemos un gran aprecio por «las Sagradas Escrituras», las consideramos «inspiradas» por Dios y queremos aprender de ellas, convencidos de que son el único camino que nos puede «guiar a la salvación», por eso nos esforzamos para conocerlas cada vez más profundamente, con el deseo de poner en práctica sus enseñanzas. 

Pero, ¿qué son en concreto las Sagradas Escrituras?, ¿cuántos y qué libros las componen?, ¿dónde y cuándo se escribieron?, ¿cuáles son sus contenidos principales? y –sobre todo– ¿cómo interpretar correctamente su mensaje?

A estas preguntas intentaremos responder a partir de mañana.

8 comentarios:

  1. Me siento muy feliz,desde mi casa poder aprender es un privilegio,recomendare esta pagina a mis amigos pues es como haber encontrado un gran Tesoro,gracias y bendiciones !

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  2. Me encanta que haya un sitio donde poder aprender sobre la Biblia, muchas gracias! Ya lo estoy compartiendo con docentes, amigos y padres del colegio

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  3. Que buena idea para poder entender mejor la Sagrada Escritura. Que Dios te bendiga.

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  4. Poe sus frutos los conoceréis...Muchas gracias padre Eduardo...

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  5. Genial la oportunidad de conocer más a Cristo a traves de la doctrina!!!

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  6. ¡¡¡ BENDITÍSIMOS DÍAS PADRE EDUARDO SANZ DE MIGUEL ...

    Y GRACIAS DE TODO CORAZÓN ... QUE PUEDO AMANECER ...

    Y SEGUIR VIVIENDO A DIOS UNO TRINO A TRAVÉS SUYO CON

    TANTA CLARIDAD Y DULZURA MISERICORDIOSA ... ! ¡ DIOS LO

    BENDICE E ILUMINA A CADA PASO ... A CADA ALIENTO ... SUS

    LATIDOS LOS SIENTO LOS VIVO ...LOS AHONDO ... E INVITO A

    MIS AMIGOS DE MI ALMA A ENTRAR EN N SU BLOG SANTO ...

    SANTO ... SANTO ...! ¡ AMÉN ...!!!!!!!!!!!!!!!!!

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  7. Padre Eduardo, hoy voy comenzar su curso de la Biblia. Que Dios me conceda la constancia de poder continuarlo hasta el final. Un saludo, desde San Cristóbal, Táchira, Venezuela.

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