Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 27 de agosto de 2015

La nueva ropa "de marca"


El sábado pasado dos novicios tomaron hábito en el Desierto de las Palmas. El P. José Fernández Marín, que asistió al evento, lo comenta así, haciéndose eco de la homilía del P. Miguel Márquez, nuestro actual provincial ocd:

En el tiempo de vacaciones me ha sorprendido este año, en ciudades donde hay importantes centros comerciales, la euforia por comprar en las rebajas ropa de marca, y me ha llamado poderosamente la atención la gran afluencia de jóvenes y las colas en los probadores. Todos quieren vestir bien, a la moda, y con ropa de marca. 

Pero te das cuenta de que la “ropa de marca” no te “marca”. Sigues siendo el mismo por más que vistas “Lacoste”, “Massimo Dutti” o “Mango”, por citar solo alguna, y por más que la luzcas o la enseñes. Y por más que así pienses atraer, conquistar, embelesar…

En contraste con esto he tenido la gracia de asistir emocionado a un acto donde solo dos jóvenes (aquí no hay colas, por desgracia) han vestido una ropa que no es de marca, pero que los marcará para toda la vida. 

En el noviciado del Desierto de Las Palmas (Castellón) ante un grupito de personas y en familia, el P. Miguel Márquez, Provincial, nos daba el sentido de vestir “la ropa de Carmelita”, tal como la ve el primer “modisto” de la historia: “El Señor Dios hizo túnicas de piel para Adán y su mujer, y los vistió” (Gen. 3,21).

Esta ropa tiene un olor especial, tal como nos recordaba el salmo 44: “A mirra, áloe y acacia huelen tus vestidos”; también va acompañada de una especial compañía: “A tu lado está la Reina, enjoyada con oro de Ofir”; y posee un atractivo singular: “Prendado está el Rey de tu belleza”. 

Sí, vestir esta ropa embelesa a Dios, que se queda prendado; esta ropa “es motivo y causa para una historia de amistad sabiendo que Dios está loco, prendado de ti”.

“En este gran día pedimos a María, la Reina, que os vista con su cercanía. Siempre que un fraile tiene presente a María en su alma y en su corazón, no va a la deriva. Será como una nube que lo protege…” Y esto es lo que “hará memorable tu nombre por generaciones y generaciones”.

¡Vaya programa de vida!, ¡A ver si hay más jóvenes que se animen a vestir esta ropa, que marca para toda la vida y tiene prendado Dios! Enhorabuena, Luis Carlos y Owen, al vestir “el hábito de la Virgen”.

3 comentarios:

  1. Enhorabuena a los nuevos novicios.
    Aunque la mona se vista de seda, mona es y mona se queda (aunque suene mal). La ropa de marca "no te marca", se pasa de moda se estropea, incluso estamos peor.
    La MARCA que imprime Dios y la Virgen perdura para siempre, no se pasa de moda, perdura hasta la eternidad. Dios no se muda. Dios es AMOR. Que seáis merecedores de esa MARCA.
    Por cierto tuve la oportunidad de poder hablar un poquito con el P.Miguel Marquéz, en el Desierto, el día de la Virgen y, me encanto su sencillez, afabilidad, y apertura.
    Rosa

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  2. La ropa de marca si se rompe pronto te deja un disgusto LA ROPA DE LA VIRGEN
    se utiliza para dar vida y esto te deja paz y alegria Ana Maria

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  3. Señor, gracias por estas dos nuevas vocaciones. Te pedimos más, Señor. Haznos sensibles a tu llamada, que no seamos sordos a ella por el mundo bullicioso en el que vivimos, que nos impone necesidades que no lo son. Señor, gracias por estos dos nuevos carmelitas. José de Caravaca.

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