Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

martes, 2 de junio de 2015

ser en la vida romero solo...


Desde hoy hasta el 12 de junio estaré participando en una peregrinación con 90 personas estupendas provenientes de la República Dominicana, Panamá, El Salvador, Estados Unidos, Chile, Italia y España. Una pequeña manifestación de la universalidad de la Iglesia y del Carmelo.

Seguiremos las huellas de santa Teresa de Jesús en Ávila, Segovia, Salamanca, Alba de Tormes y Toledo. Además, visitaremos los santarios marianos de Fátima y Guadalupe. Pueden consultar el recorrido en esta entrada. (Como verán hay otra más breve organizada para septiembre).

Como es una peregrinación, todos los días tendremos momentos orantes, celebraremos la eucaristía y visitaremos catedrales, monasterios, palacios y castillos históricos. También habrá tiempo para encontrar algunas comunidades de carmelitas descalzas y para la convivencia fraterna. Confío en que más adelante algunos de los participantes compartan su experiencia.

Antiguamente, a los que peregrinaban a Roma los llamaban "romeros" (y de ahí viene la palabra "romería" para designar la peregrinación a un santuario), a los que peregrinaban a Jerusalén los llamaban "palmeros" (ya que entraban en la ciudad santa con palmas en las manos, como el domingo de Ramos). Para otros destinos de peregrinación no había nombres específicos.

El poeta hispano-mexicano León Felipe (1884 - 1968) tiene un texto que expresa el deseo de ser siempre y solo peregrino, romero, caminante, desasido de todo, libre:

Ser en la vida romero,
romero solo,
que cruza siempre por caminos nuevos.
Ser en la vida romero,
sin más oficio, sin otro nombre y sin pueblo.
Ser en la vida romero, romero..., solo romero.
Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo,
pasar por todo una vez, una vez solo y ligero,
ligero, siempre ligero.

Que no se acostumbre el pie a pisar el mismo suelo,
ni el tablado de la farsa, ni la losa de los templos
para que nunca recemos
como el sacristán los rezos,
ni como el cómico viejo
digamos los versos.

La mano ociosa es quien tiene más fino el tacto en los dedos,
decía el príncipe Hamlet, viendo
cómo cavaba una fosa y cantaba al mismo tiempo
un sepulturero.
No sabiendo los oficios los haremos con respeto.
Para enterrar a los muertos
como debemos
cualquiera sirve, cualquiera... menos un sepulturero.
Un día todos sabemos
hacer justicia. Tan bien como el rey hebreo
la hizo Sancho el escudero
y el villano Pedro Crespo.

Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo.
Pasar por todo una vez, una vez solo y ligero,
ligero, siempre ligero.

Sensibles a todo viento
y bajo todos los cielos,
poetas, nunca cantemos
la vida de un mismo pueblo
ni la flor de un solo huerto.
Que sean todos los pueblos
y todos los huertos nuestros.

6 comentarios:

  1. Que el Señor os conceda una pereginacion llena de cosas hermosas, y sin contratiempos, que podais dejar la rutina diaria, y reflexionar en cosas que de verdad importan. Muchos abrazos para todos los que conozco, y mis mejores deseos para todos. Que el Señor os bendiga.Fina.

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  2. Os deseo que esta peregrinación sea para todos los que teneis la suerte de poder días de aprendizaje de la Santa de disfrute íntimo que el Señor os acompañe y os bendiga. acordaros un poquito de los que no podemos ir. Isabel

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  3. Desde El Salvador2 de junio de 2015, 17:53

    Un Saludo para todos especialmente a mis papás que participan del viaje.Muchas bendiciones que el señor los proteja y cuide.

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  4. Deseo que disfrutéis mucho del viaje y de todos los lugares que vais a visitar.
    Un abrazo.

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  5. Qué hermoso poema y qué bien a cuento que usted trae aquí a nuestro querido zamorano. Esta actitud de estar siempre en camino que aquí nos proyecta el poeta, con ligero equipaje y sin acomodarnos a la rutina, qué bien la representó nuestra santa andariega.
    Les deseo una buena peregrinación , que compartan la belleza de todo el mundo, simbolizada en las flores de todos los huertos y que cultiven el huerto del alma para deleite de nuestro Señor. Ada

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  6. Siguiendo las huellas de Santa Teresa, que cada trecho recorrido enriquezca el alma de los peregrinos,
    que el Señor los bendiga y la Virgen los guarde.
    Conchita

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