Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

lunes, 25 de mayo de 2015

¡Es tiempo de caminar!


Ayer fue la fiesta de Pentecostés, que concluye en tiempo pascual. Hoy da inicio un nuevo tiempo litúrgico, el más largo del año, que se prolongará hasta que comience Adviento a finales de año. Les hablé brevemente de lo que esto significa en esta entrada titulada "Comienza el Tiempo Ordinario".

Además, hoy es la fiesta de santa María Magdalena de Pazzi (1566-1607). Aquí expliqué brevemente su vida y recogí las oraciones de la misa y aquí les presenté un texto suyo que recoge el Oficio de Lectura del día.

Por otro lado, el sábado por la noche concluyó el capítulo general de los carmelitas descalzos, que tuvo lugar en Ávila. (Aquí tienen textos y fotos).

Doy gracias a Dios por haber podido participar en dicha asamblea, en la que nos encontramos representantes de los 120 países en los que estamos presentes los frailes carmelitas. Han sido días de trabajo intenso, tanto en el aula capitular, como en los grupos lingüísticos. Hemos revisado nuestra vida y hemos programado un proyecto de trabajo para los próximos seis años.

En el documento conclusivo, titulado "¡Es tiempo de caminar!" afirmamos:

"Nos hemos detenido largamente acerca de lo que nuestras leyes afirman sobre nuestra identidad carismática, los votos, la abnegación evangélica, la figura de María, Madre del Carmelo, la oración, la comunidad, el apostolado, las misiones -que hemos analizado por separado-, la formación, la promoción vocacional y el estudio (formación permanente) y, finalmente, el gobierno de la Orden". (n. 30).

El trabajo iniciado en el capítulo lo deberán continuar ahora las comunidades y provincias de los religiosos.

"Estamos llamados por santa Teresa a ser hermanos que construyen una comunidad en la que Cristo anda con nosotros (cf. V 32,11) su pequeño colegio (cf. CE 20,1). Si queremos evaluar la verdad de nuestra vida como respuesta a esta llamada, el texto constitucional es un inmejorable punto de partida y, por ello, el Definitorio de Corea propuso que a la lectura de las obras de la santa siguiera la de las Constituciones. Así, durante el sexenio que ahora se inicia, podríamos responder mejor a la cuestión acerca de si somos como ella nos quiso". (n. 8).

"Un primer contraste entre el texto legislativo y nuestra vida debe suscitar en nosotros algunas preguntas sobre la relación entre ambos polos: ¿qué tipo de interacción se ha creado entre la vida y el texto que la describe y la dirige? ¿Las Constituciones orientan efectivamente las opciones de vida de nuestras comunidades? ¿Han cambiado sus modos de vivir? Y si así fuera, ¿en qué sentido? ¿Se ha tratado de una renovación en el sentido querido por el Vaticano II?"  (n. 9).

"Animados por los frutos de la lectura de las obras de santa Teresa, podemos continuar nuestro camino de renovación sumergiéndonos en la relectura de nuestras Constituciones. Como escribe Pablo a Timoteo, se trata de “reavivar el don del Espíritu que está en nosotros”, y añade: “Dios no nos ha dado un espíritu de temor, sino de fuerza, amor y sabiduría (buen juicio, discernimiento)” (2 Tim 1,6-7)". (n. 14).

El Señor nos conceda que esta relectura sea una experiencia de gracia para toda la Orden.

1 comentario:

  1. DE TODO CORAZÓN ...


    ¡¡¡ AMÉN ...!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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