Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

sábado, 4 de abril de 2015

El descenso de Cristo a los infiernos


Vamos a tratar de una de las afirmaciones del Credo menos entendidas y peor interpretadas. No basta con mantener los enunciados antiguos; hay que entenderlos, interpretarlos, traducirlos. Intentemos explicarlo.


Los judíos consideraban que los muertos descendían a un lugar donde pervivían, rehenes de Satanás, en espera del juicio. A este lugar llamaban Sheol (en hebreo), Hades (en griego), Infernus (en latín). 


Por eso, cuando los primeros cristianos dicen que Jesús «descendió a los infiernos», quieren decir que murió de verdad, como cualquier ser humano. 

Afirmar la muerte de Jesús era una defensa de la autenticidad de la encarnación (para los herejes, ambas eran aparentes) y de la redención. 

La Iglesia cree que Jesús verdaderamente se hunde en el mundo de los muertos, del desamparo, «desciende a los infiernos», tal y como reza el llamado «Credo de los apóstoles». Vive la experiencia de la muerte en su totalidad.

Además, los Padres de la Iglesia dicen que Cristo descendió al lugar de los muertos para anunciar la salvación también a todos los que habían muerto antes de su venida a la tierra, para abrirles las puertas de la salvación.

Así lo explica una homilía del s. II que se lee hasta el presente en el oficio de lecturas del Sábado Santo: «El Dios hecho hombre ha despertado a los que dormían desde hace siglos, ha puesto en movimiento a la región de los muertos. En primer lugar, va a buscar a nuestro primer padre, como a la oveja perdida. Quiere visitar a los que yacen sumergidos en las tinieblas y en las sombras de la muerte; va a liberar de los dolores de la muerte a Adán, que está cautivo, y a Eva, que está cautiva con él. El Señor hace su entrada donde están ellos y ordena a todos los que estaban en cadenas: “Salid”, a los que estaban en tinieblas: “Sed iluminados”, y a los que estaban adormilados: “Levantaos”».

He explicado el icono oriental del descenso de Cristo a los infiernos aquí y aquí. También he explicado la historia y celebraciones del Sábado Santo aquí. Y he dedicado otra entrada a hablar de María y el Sábado Santo, con enlaces a otros textos, aquí.

6 comentarios:

  1. Gracias! Muy oportuna aclaración.

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  2. Muy agradecida padre x la aclaración.

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  3. ¡¡¡ TODO MUY CLARO ...¡ PADRE ...! ¡ Y MARAVILLOSO !!!

    ¡¡¡ OH ETERNAMENTE EL DIOS MISERICORDIOSÍSIMO

    ENGENDRÁNDONOS ... AMÁNDONOS ...!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    ¡¡¡ BENDITÍSIMAS PASCUAS ......!!!

    ¡¡¡ GRACIAS ETERNAS INFINITAS ...!!!!!!!!!!!!!!!

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  4. La murete y resureccion de Jesus nos demuestra que el creador y padre de todo ser vivo y se hizo cargo de salvar a todos los que habia creado y ha todos se los llevo detras Ha todos los que quisieron salvarse los salvo Este es nuestro creador y Salvador Ana Maria

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  5. Muchísimas gracias por la explicación padre, muy necesaria. Hace poco mis hijos preguntaron el por qué de esa afirmación en el Credo. Esta es una explicación necesaria y muy trabajada. GRACIAS

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  6. Hermosa explicación, su misión de liberar a los cautivos desde Adan, y todos los que estaban en esa espera, Dios lo bendiga siempre, Gracias del alma.

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