Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

viernes, 27 de marzo de 2015

Mañana se cumplen quinientos años del nacimiento de santa Teresa


Estamos celebrando el quinto centenario del nacimiento de santa Teresa de Jesús, madre espiritual del Carmelo Descalzo. Mañana, 28 de marzo de 2015, se cumplen los quinientos años exactos.

Santa Teresa nació en 1515 en Ávila y falleció en 1582 en Alba de Tormes. Tenía 67 años y durante los quince últimos fundó diecisiete monasterios de monjas y varios conventos de frailes. Después de su muerte, nuevas presencias carmelitanas se multiplicaron rápidamente en los territorios de España, Italia, Portugal, Francia, Países Bajos, Inglaterra, así como fuera de Europa. Hoy estamos presentes en casi todo el mundo.

Teresa escribió algunos libros que son clásicos de la lengua española y de la espiritualidad cristiana, además de numerosas poesías, cartas y otros escritos menores, que desde el principio fueron leídos en copias manuscritas por sus contemporáneos y que se editaron rápidamente después de su muerte. Sus obras se tradujeron muy pronto a los otros idiomas europeos y al latín, por lo que su influencia se extendió fuera de las fronteras españolas.

Antes de su beatificación ya se hablaba de su «doctrina eminente», por lo que se la empezó a representar en pinturas y esculturas en el acto de escribir, a veces iluminada por rayos divinos, otras por el Espíritu Santo, otras con el birrete y otros atributos de los doctores. 

También las oraciones litúrgicas recogieron expresiones que estaban reservadas solo a los doctores, como: «Fue dotada de admirable gracia de erudición… concédenos imitar lo que hizo y realizar lo que enseñó… así nos alimentemos con su doctrina celestial…» 

Como bien sabemos, a las numerosas peticiones para que se le diera el reconocimiento oficial de doctora de la Iglesia, desde Roma se respondía siempre con el tradicional «obstat sexus» (es decir: «lo impide el sexo»). 

Sin embargo, el año 1622, en una ceremonia pública, los catedráticos de la universidad de Salamanca revistieron una escultura suya con el birrete y demás insignias correspondientes a los doctores, y el Claustro de la misma universidad, en presencia de los reyes de España, la nombró formalmente doctora «honoris causa» en 1922. 

Posteriormente Pablo VI la distinguió con el título de doctora de la Iglesia en 1970, siendo la primera mujer reconocida con ese título «en atención a su sabiduría de las cosas divinas y al magisterio que ejerce con sus escritos». 

Tras su declaración, solo tres mujeres más han recibido la misma distinción (santa Catalina de Siena, santa Teresa de Lisieux y santa Hildegarda de Bingen), lo que subraya aún más su originalidad.

Que el ejemplo de esta gran mujer nos impulse a crecer en la amistad con Cristo, fuente de su felicidad y también de su libertad. Como ella decía: «En Cristo mi confianza, / y de él solo mi asimiento, / en sus cansancios mi aliento, / y en su imitación mi holganza. / Aquí estriba mi firmeza, / aquí mi seguridad, / la prueba de mi verdad, / la muestra de mi firmeza».

2 comentarios:

  1. Felicidades a toda la familia espiritual de santa Teresa. Que su ejemplo sea un estímulo para todos. Paolo.

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  2. Tambien en el cielo lo celebraran Cuantos Carmelitas al lado de Santa Teresa Aprovechemos EL TIEMPO QUE ESTAMOS VIVIENDO Recibimos muchas cosas buenas de Santa Teresa de parte de los carmelitas Ana Maria

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