Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

lunes, 16 de marzo de 2015

Curso bíblico: 64. El Pentateuco


Antes de hablar de los libros poéticos y sapienciales, vamos a resumir y recapitular lo que hemos explicado sobre los otros grupos de libros bíblicos: el Pentateuco, los libros históricos y los libros proféticos. Hoy hablaremos de los cinco primeros de la Biblia.

Los cinco primeros libros de la Biblia son los más importantes para los judíos, que los conservan en un lugar de honor en las sinagogas (un recipiente equivalente al sagrario de las iglesias católicas, adornados con telas bordadas, coronas de plata, flores y luces). 

Como ya hemos dicho otras veces, en hebreo son llamados «Torá» (palabra que significa «Ley») y en griego son denominados «Pentateuco» (palabra que significa «cinco tomos»).

Una primera lectura del Pentateuco (sin entrar en detalles) nos hace tomar conciencia de sus contenidos: los orígenes del mundo, del ser humano y del pueblo de Israel. Una etapa que abarca desde la creación del mundo (Gén 1) hasta la muerte de Moisés a las puertas de la Tierra Prometida (Dt 34).

La tradición dice que fueron redactados por Moisés, aunque hoy sabemos que fueron escritos por varios autores en diferentes épocas, por eso contienen repeticiones, contradicciones internas, anacronismos, distintas maneras de nombrar a Dios, varias formas de expresarse (los «géneros literarios»), etc. 

Es verdad que el núcleo de la «Ley» (la alianza del Sinaí) proviene de Moisés, pero la redacción final, que recoge y armoniza las diversas «tradiciones» y «fuentes literarias» es del s. V a. C.

Con los libros del Pentateuco sucede como con las grandes catedrales medievales: a partir de un edificio original, se han ido añadiendo y reformando construcciones y elementos decorativos de distintas épocas y estilos hasta alcanzar la forma actual. 

Normalmente, cada nuevo elemento enriqueció y embelleció el edificio, aunque algunas intervenciones desafortunadas también pudieron deteriorarlo. Es importante conocer las distintas etapas de construcción y los estilos artísticos de cada una, pero es más importante disfrutar del edificio tal como ha llegado a nosotros y conservarlo. 

Es importante tener esto en cuenta cuando nos acercamos al Pentateuco. Los estudios sobre las distintas tradiciones y géneros literarios nos ayudan a comprender mejor los textos que se usaron como fuentes, pero no podemos quedarnos solo en ellos, sino que debemos acoger la redacción final y aprender de sus enseñanzas. 

Hablemos ahora de cada uno de los libros del Pentateuco, tal como hoy los conocemos.

El libro del Génesis trata de los orígenes del mundo y de los antepasados de Israel (los patriarcas). Consta de dos partes bien diferenciadas:

Los capítulos 1-11 hablan de la creación del mundo y del hombre, de los pecados de los seres humanos y de la fidelidad de Dios. Contienen algunas de las escenas más conocidas de la Biblia: Adán y Eva en el Paraíso, Caín y Abel, el diluvio universal, el arca de Noé y la torre de Babel. Estas narraciones no se deben entender literalmente, ya que lo que pretenden es transmitir un mensaje teológico, tal como veremos más adelante.

Los capítulos 12-50 recogen la historia de los patriarcas de Israel: Abrahán, Isaac, Jacob y sus doce hijos, que son los antepasados de las doce tribus de Israel. Son las aventuras de una familia de pastores seminómadas en las tierras de la antigua Canaán: sus viajes, sus encuentros y desencuentros con los grupos sedentarios de la zona y, sobre todo, sus experiencias religiosas.

El libro del Éxodo cuenta que Dios reveló su nombre a Moisés y se sirvió de él para liberar a Israel de la esclavitud de Egipto. También cuenta cómo Dios lo condujo por el desierto durante cuarenta años. Especialmente se detiene en la alianza del Sinaí y en sus cláusulas: los diez mandamientos con sus distintas aplicaciones prácticas recogidas en el «código de la alianza». 

También recoge los recuerdos del camino por el desierto: el acoso de los enemigos, los momentos de hambre y sed, la añoranza de las seguridades de Egipto, las dificultades que surgen en el ejercicio de la libertad, las dudas y tentaciones, los motines y rebeliones contra Moisés, la búsqueda de una organización social y religiosa para mantener unido al pueblo

El libro del Levítico recoge la legislación referente al culto que debían desarrollar los levitas, miembros de la tribu de Leví, que recibían el encargo sacerdotal por herencia. 

Contiene cuatro secciones principales: ordenamiento de los sacrificios de animales que se ofrecían al Señor (capítulos 1-7), ritos de consagración de los sacerdotes (capítulos 8-10), normas sobre la pureza y a la impureza ritual –alimentos, enfermedades, relaciones sexuales…– (capítulos 11-16), la llamada «ley de santidad» que recoge principios morales y rituales (capítulos 17-26). Un apéndice recoge normas sobre los diezmos, aranceles y tasaciones (capítulo 27).

El libro de los Números retoma el relato de la marcha de Israel por el desierto, además de completar la legislación del Sinaí con nuevas normas, especialmente rituales. El nombre proviene de las varias listas genealógicas que contiene, en referencias a un censo de los miembros de cada tribu. 

Tiene especial importancia la narración del envío de los exploradores a Canaán y las reacciones negativas a su informe, que motivará el castigo de vagar durante cuarenta años por el desierto, hasta que mueran todos los pertenecientes a la generación que salió de Egipto. Serán sus hijos los que entren en la Tierra Prometida.


El libro del Deuteronomio (palabra que significa «segunda Ley») es una reelaboración de las tradiciones sobre el Éxodo, que vuelve a contar la marcha de Israel por el desierto, acompañando el relato por varios discursos de Moisés y colecciones de leyes civiles y religiosas, así como de las bendiciones y maldiciones que recibirá el pueblo como consecuencia de ser fiel a la ley de Dios o de traicionarla. Concluye con la muerte de Moisés a las puertas de la Tierra prometida.

5 comentarios:

  1. Que historia mas grande la de nuestro Dios y como ha amado asu pueblo y lo ama El ha hido y va siempre delante abriendonos el camino hasta llegar a la tierra en la cual el nos espera para darnos el descanso y la felicidad que los santos ya disfrutan
    Luchemos para podernos abrazar los que leemos este bloc. Si no nos podemos conocer en esta tierra en el Cielo nos conoceremos Ana Maria

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  2. QUE PRECIOSO BLOG EL MEJOR QUE VI ,PERO ME PODRIAN DECIR Y PONER EN ESE TE TOPO DE IMAGENES , LOS LIBROS PROFETICOS ,LOS DIDACTICOS Y LOS HISTORICOS? :)

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    1. YO TAMBIEN QUIERO ASI JAJAJA Q COINSIDENCIA L.O.L

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    2. Como explico a los pies de la página principal: "Los textos son todos míos (excepto cuando cito a algún autor), pero la mayoría de las fotografías y videos que aparecen en el blog están tomados de internet". Hablo de los libros proféticos, históricos y sapienciales en otras entradas, pero las ilustraciones son normalmente las que encuentro en ese momento. Siento no poder satisfacer su petición.

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