Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

lunes, 9 de marzo de 2015

Curso bíblico: 61. ¿Yahweh o Jehová? ¿Cuál es el nombre que Dios reveló a Moisés?


En la entrada anterior he presentado los distintos nombres que se usan para hablar de Dios en el Antiguo Testamento. El más importante es el que Dios reveló a Moisés, el tetragrama sagrado, que algunos leen «Yavé» y otros «Jehová». ¿A qué se debe esta doble lectura?, ¿cuál es la correcta?

Mientras Moisés cuidaba los rebaños de su suegro en el Sinaí, tuvo un encuentro con Dios que cambió su vida. Una zarza que ardía sin consumirse llamó su atención y, al acercarse para contemplarla, oyó una voz que le decía: «Quítate las sandalias, porque la tierra que pisas es sagrada... Yo soy el Dios de tus antepasados, el Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob... He visto la aflicción de mi pueblo... Yo te envío para que liberes a mi pueblo de la esclavitud» (Ex 3,1ss). 

Allí Dios reveló su nombre a Moisés (Ex 3,14). Desde la zarza se oyó la palabra «YHWH», que es una derivación del verbo «ser», «existir», y se puede traducir por «yo soy el que soy», aunque también por «yo soy el que era» y «yo soy el que será» o «yo soy el que vive, el que tiene la existencia». 

Así, el nombre de Dios es una pequeña explicación de su misterio, más que un nombre propiamente dicho. Aunque Dios se ha revelado, permanece siempre más allá de las palabras y es más grande de lo que los hombres podemos conocer o imaginar.

Como los judíos no pronunciaban el nombre de Dios por respeto, cada vez que en la Biblia aparecía el nombre «YHWH» ellos pronunciaban «Adonai», que significa «mi Señor». Eso lo hacen hasta el presente.

Antiguamente, en hebreo se escribían solo las consonantes, pero no las vocales de las palabras. En cierto momento, empezaron a escribirse también las vocales para facilitar la lectura. 

Pero cada vez que aparecía el nombre de Dios conservaron las consonantes del nombre de «YHWH», como se encontraba en los textos originales, pero añadieron las vocales de «Adonai», que es lo que había que leer. 

Cuando en el siglo XIX comenzaron los estudios científicos de la Biblia por parte de cristianos, no tuvieron en cuenta esta realidad, por lo que leyeron el nombre de Dios como «Jehová», lo que es una equivocación fruto de mezclar dos nombres: el que estaba escrito y el que se debía leer.

Hoy sabemos que el nombre «YHWH» debe leerse «Yavé» y que la lectura «Jehová» es una equivocación que proviene de unir dos nombres distintos. Sin embargo, hay algunos grupos que siguen manteniendo la lectura equivocada.

2 comentarios:

  1. Gracias por estas cosas tan interesantes y más prácticas de lo que parece, ya que muchas veces nos encontramos con personas que insisten en esto de que hay que llamar a Dios por su nombre y que los católicos no rezamos bien porque no usamos el nombre de Dios y cosas así. Y resulta que los que dicen esto tienen equivocado hasta el nombre, cuánto más todo lo demás. Elías.

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