Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 12 de febrero de 2015

Tras la huella de Teresa


Ayer les presenté un escrito del padre Saverio Cannistrà que se recoge en el "libro del peregrino" que ha publicado la comisión para el quinto centenario del nacimiento de santa Teresa de Jesús. Hoy les presento otro escrito del alcalde de la ciudad, D. Miguel Ángel García Nieto, titulado "tras la huella de Teresa" (páginas 12-13).

Santa Teresa vuelve a convocarnos a todos en torno a su figura universal. Esta vez nos llama para celebrar el V Centenario de su Nacimiento, y los abulenses estamos obligados, más que ninguno, a acudir a la llamada de nuestra paisana.

Ávila es la cuna de santa Teresa, aquí inició su viaje espiritual hacia las más altas moradas de Dios, pero también su viaje reformador y fundador de conventos por toda España, un viaje que prosiguió por todo el mundo como se comprueba con la gozosa realidad que es la presencia del Carmelo en multitud de países.

Puesto que lo que el viajero tiene en sus manos es una Guía, quiero invitarle a venir a Ávila en primer lugar, origen de todos los caminos teresianos, para que en esta ciudad encuentre las primeras huellas de Teresa, sus primeros pasos, la mujer que crece en espiritualidad, en amor vivo a Cristo, que incendia sus entrañas y la eleva hasta las geografías más transparentes de la unión mística con el Amado, a través de los cielos inmaculados de Ávila.

Santa Teresa es patrimonio universal de todos, como Ávila es Patrimonio de la Humanidad tras la declaración de la UNESCO. 

Teresa y Ávila, Ávila y Teresa, en una conjunción hermosa de espiritualidad, de historia y de arte, viajando a través del tiempo hasta nosotros, hasta el presente, para enviarnos un mensaje único, distinto, en los ajetreados tiempos que hoy en día vivimos sin sosiego. “Sólo Dios basta” nos dice santa Teresa, “la paciencia todo lo alcanza”, y por eso nosotros, hombres y mujeres estresados en estos “tiempos recios” que nos ha tocado vivir también, necesitamos de tiempo, de paciencia, de Dios mismo, para encontrarnos como seres humanos, como hijos de Dios, y poder mirarnos con calma, con detenimiento, en nuestras entretelas, para volver a descubrirnos y volver a ser lo que fuimos.

Aquí nos estará esperando Teresa siempre, desde su Casa Natal de La Santa, desde el Monasterio de la Encarnación y desde su “palomarcico” de San José de Ávila, atenta siempre a los estragos del tiempo, pero venciéndolos en cada hora que el reloj consume, sabiendo que la parte mejor es siempre aquélla que tendremos con Dios, con Cristo, con el Amado.

En Ávila encontrará todo esto y mucho más el viajero que sabe adentrarse por estos caminos que llevan a muchas partes, al alma, a Dios, pero también a lo que fuimos, a lo que hemos sido en nuestra historia, a la que se escribe con letras mayúsculas, pero también a la intrahistoria de la que hablaba Miguel de Unamuno, a la que otros han vivido en el día a día de la cotidianeidad, pues hemos de saber que entre pucheros también anda Dios.

Sigamos las huellas de Teresa, caminemos, aunque hoy ya no sea posible, al paso de las mulas y la tartana, por caminos polvorientos y misteriosos, para descubrir la figura gigante de Teresa de Cepeda y Ahumada, admirada en todo el orbe, y descubrámonos, al mismo trote acompasado, a nosotros mismos, pues estoy seguro que hay muchas Teresas entre nosotros.

Ávila os acoge con los brazos abiertos. Aquí tenéis vuestra Casa, con mayúsculas, pues es la casa de Teresa y es la casa de todos: os pertenece por derecho propio. Aquí os estaremos esperando en buena compañía, al amor de la lumbre y de santa Teresa.

1 comentario:

  1. Gracias Teresa por tu acogida Heres muy amada por los de tu pueblo y por los carmelitas extendidos por todo el mundo En vida caminaste mucho pero en el cielo has bolado por muchos paises Ana Maria

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