Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 8 de enero de 2015

Meditaciones para después de Epifanía


La Navidad ya ha terminado para la mayoría de la gente, pero la liturgia de la Iglesia sigue celebrando el tiempo de la manifestación de Nuestro Señor Jesucristo en la carne hasta el domingo próximo, fiesta del bautismo del Señor. Por lo tanto, seguimos en tiempo de Navidad. Un tiempo oportuno para reflexionar en el misterio del amor de Dios, que se "despojó" de su rango para hacerse pequeño y convertirse en siervo de todos.

En años pasados les he propuesto varias meditaciones para estos días que puede ser bueno recordar (basta hacer un click en los títulos para leerlas): la divina filantropía (ese amor generoso y gratuito que Dios nos ha mostrado en Cristo), acampó entre nosotros (Dios ha entrado verdaderamente en nuestra historia y se ha quedado con nosotros), el desposorio entre Dios y los hombres (así interpretan los Santos padres el misterio de la Navidad), el admirable intercambio (Dios ha asumido nuestra carne y nuestra debilidad. A cambio nos ha dado su Espíritu, su vida eterna).

Pido al Señor que nos conceda seguir creciendo en su amor todos los días de nuestra vida y que sepamos descubrir su cercanía tanto en las grandes fiestas como en los días ordinarios, en las celebraciones alegres y en los momentos tristes, en los días de descanso y en el trabajo, recordando que "también entre los pucheros (las ollas de la cocina) anda el Señor", tal como afirma santa Teresa de Jesús.

3 comentarios:

  1. He pinchado en el enlace "El desposorio entre Dios y los hombres" y me hecho mucha gracia tu comentario, es verdad que algunas veces estamos poco animados a participar, lo pensamos pero no lo escribimos, a veces es por falta de tiempo y otras por no saber si la aportación es interesante para los demás, pero es verdad que la participación e intercambio de ideas y pensamientos, hacen más dinámico el blog.

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  2. ¡Qué razón tenía la Santa! me uno a la oración, después de unas celebraciones alegres y días de descanso, sepamos descubrir su cercanía en todos los lugares.
    Lola, me has hecho pinchar también el enlace, tienes razón. Saludos
    Conchita

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  3. Te pedimos, Señor, que podamos entrar en el misterio de Tu amor; hiérenos con Tu llama de amor viva y conviertenos en reflejo tuyo, llenándonos de Tu misericordia y solidaridad para nuestros hermanos más desvalidos.

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