Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

sábado, 1 de noviembre de 2014

Fascinada por Cristo: hermana Carmen Zamora


Hoy, en el monasterio de las carmelitas descalzas de Alquerías del Niño Perdido, en España, hace sus votos perpetuos la hermana Carmen Zamora, de origen cubano y con una historia muy interesante. Les propongo la lectura de un artículo que habla de ella en un periódico nacional, que se titula: "
De intérprete de Fidel Castro a monja carmelita de clausura". Y que comienza así:

- Carmen Zamora nació el año de la revolución cubana y se educó en el marxismo-leninismo

- Estudió Literatura y Lengua rusa y fue 15 años traductora del régimen en el bloque soviético

- "Ahí me doy cuenta de la dulce vida de los señores de arriba y cuánto engañaban al pueblo"

- Con 34 años logra la ansiada libertad al conseguir el exilio con su familia a Estados Unidos

- Trabajando para una ONG conoció al padre Carles Mundet y despertó su vocación

Con motivo del inicio del V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús, el Obispado de Segorbe-Castellón ha dado a conocer la historia de la hermana Carmen Zamora, religiosa de clausura quien, abandonó Cuba a los 34 años, buscando la libertad, después de haber recibido una educación marxista-leninista.

Nacida en 1959, en La Habana (Cuba), Carmen Zamora recorrió el bloque soviético como intérprete de Fidel Castro durante 15 años. A raíz de la represión, se da cuenta de lo que es en realidad el régimen castrista y en los años 90 logra exiliarse a Estados Unidos. Allí su vida dio un giro de 180 grados, hasta convertirse en carmelita de clausura en el municipio castellonense de Les Alqueries. "El 1 de noviembre hará su profesión solemne, justo al inicio del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús", indican fuentes del Obispado. Esta es su historia en primera persona.

Salió de Cuba a los 34 años en busca de libertad. "Me habían bautizado por la fe de mis abuelos y padres, pero al nacer el año de la revolución cubana, crecí alejada de la Iglesia y de la fe".

Estudió Literatura y Lengua Rusa y pronto se convirtió en maestra de ruso, trabajando en un colegio con escolares de 8 y 9 años. Tras su paso por la labor educativa, comenzó a trabajar como traductora y consiguió un puesto en el Ministerio de Comercio Interior de Cuba, donde fue funcionaria durante 15 años. "Cada año viajaba a Rusia, Rumanía y el resto de países del bloque soviético. Visitaba tres o cuatro países en cada viaje, traduciendo textos relacionados con el comercio y el intercambio de mercancías", explica la religiosa.

Fue precisamente durante esos años y desde su posición de funcionaria del régimen "cuando me doy cuenta de las mentiras de castrismo. En aquellos años tengo acceso a las altas esferas del Gobierno y me doy cuenta de la dulce vida de los señores de arriba y qué engañados tenían al pueblo, exigiendo sacrificios y exprimiendo a la gente mientras ellos vivían en la abundancia y el derroche".

En la década de los 90 se empezaron a dar movimientos de protesta muy pronunciados y el punto de inflexión para Carmen Zamora y su familia fue cuando un grupo de personas robó una lancha en pleno día y la policía la hundió a la vista de todos, en 1994. "A raíz de este acontecimiento, hubo muchas manifestaciones y Fidel Castro dijo que se podía ir quien quisiera", lo que alentó a su familia a buscar una salida de la isla. "Yo me quedé sin trabajo, porque desde el mismo momento en el que expones tu intención de viajar a Estados Unidos, automáticamente perdías el empleo como funcionario", recuerda.

Al ver el éxodo masivo, Estados Unidos cerró las fronteras, aunque por parte de Cuba comenzaron a expedir visados que hacía años que estaban parados. "Ese fue el caso de mi madre. Hacía 20 años que lo había solicitado solo para ella y no se lo habían aceptado hasta entonces, pero no teníamos dinero para el viaje. Justo en ese momento, 1994, contactó conmigo un amigo del que hacía cinco años que no tenía noticias. Me escribió diciendo que me ayudaba a salir y consiguió que la embajada de Estados Unidos aceptara el visado para mi madre y toda la familia. Por eso digo que fue un milagro. Se fueron abriendo los caminos uno detrás de otro, y en solo tres meses se hizo todo y pudimos viajar", narra la monja de clausura.

Nueva vida en New Jersey. "Salí pensando que encontraría las ansias de libertad que buscaba. Pero los primeros meses en Estados Unidos me daba la sensación de tener enfrente un monstruo que quería devorarme. Me habían dicho que la gente era muy individualista y materialista. Sin embargo, al llegar a Nueva Jersey nos acogió una familia que no conocíamos de nada, y me empezó a encaminar hacia una nueva vida, y empezamos a construir nuestra vida en USA".

Era gente muy religiosa, dice, "y con ellos empecé a descubrir una parte de la vida que no conocía, que me sobrepasaba y que representaba que no tenía que contar solo conmigo. Me abrieron la puerta de la fe y poco a poco Jesucristo me fue atrayendo, Él, que era una persona desconocida para mí", confiesa.

"Ahora veo que Dios siempre estuvo conmigo. A pesar de un sistema que te forma la mente, llegué a decir que no a todo este sistema y empecé a buscar alternativas. Ya en la universidad me impactó mucho el Cántico Espiritual de San Juan de la Cruz. Aunque lo estudiamos solo como literatura, me cuestionó y se convirtió en una duda que te empieza a conmover y siempre vuelve: ¿será? Como dice Santa Edith Stein: Quien busca la verdad, encuentra a Dios".

Lo que más le atrajo fue ver la diferencia de vida de las personas que vivían la fe y en la Iglesia. La diferencia "es grandísima", añade, por la alegría, la capacidad de relativizar las dificultades. "En Cuba las dificultades te endurecen, quizás como mecanismo de defensa, y al ver esta otra manera de vivir en las personas me pregunté ¿Qué es esto? Creo que Jesucristo me dijo: Déjate de las boterías, y me fue atrayendo por el amor, la compasión la solidaridad..., que no había otra razón de vivir que en Cristo", relata la religiosa.

Así comenzó a asistir a la Iglesia. Más tarde se trasladó a Florida, y seguía asistiendo a misa en la parroquia de San Pedro, donde conoció a un sacerdote coadjutor español, el padre Carles Mundet, que al final de una celebración pidió ayuda para las diversas actividades de la parroquia, ya que celebraba 15 bautismos a la semana y recibía a más de mil personas en la eucaristía dominical, recuerda. "Me ofrecí y comencé a ayudar en la organización de los bautizos y las confirmaciones y eso que yo no estaba confirmada y tenía entonces 45 años".

"Esto no es lo que necesitas". Trabajaba en una ONG evangélica que ayudaba a niños pobres en Haití. "Lo veía útil pero en mí había algo más... Me daba cuenta que la gente con la que trabajábamos se acercaba buscando comida, ropa o medicinas, pero no a Dios. ¿Cómo se podía convertir esta entrega material en otra cosa? Así me fui inclinando hacia la vida contemplativa". "Un día, me acuerdo perfectamente, conducía volviendo del trabajo a casa, cuando me pregunté: ¿Qué hago yo en esta vida? Entonces algo me dijo claramente: Esto no es lo que necesitas; lo que necesitas es una vida entregada totalmente a Dios".

A partir de ese momento se inscribió en una página de internet que pone en contacto las personas con inquietudes religiosas con todas las congregaciones y órdenes de EEUU. "El día siguiente tenía en mi correo 300 respuestas: clarisas, dominicas... de todas partes del país. Estuve en contacto con unas carmelitas de San Francisco, pero me quedaba muy lejos. Después hice una experiencia con otras carmelitas que fundaban en Louisana. Me daba cuenta que si escogía este camino iba a ser un cambio radical en mi vida, y que si además añadía el convivir con gente de costumbres diferentes y en otra lengua, podía ser demasiado. Entonces decidí buscar comunidades en América Latina, pero por los límites de edad que ponían me desanimé un poco", confiesa Carmen Zamora.

Un mail de Les Alqueries. Volvió a contactar con el padre Carlos, que había regresado a España, quien le aconsejó España, la Federación de Aragón y Valencia de las carmelitas descalzas. "Escribí, y la única comunidad que me respondió fue la de Les Alqueries. Fue en 2007. Durante un año nos estuvimos comunicando y en julio de 2008 vine para una visita de tres días. Al salir, sabía que este era mi lugar, y en febrero de 2009 ingresé definitivamente", aporta.

Es difícil de explicar porqué, dice. "Es más que un pensamiento o un sentimiento, es una certeza. Entrar en un lugar y saber que estás en casa. También me dije que si quiero obedecer la voluntad de Dios y él me trae aquí, yo sigo. Cuando encuentras este tipo de felicidad piensas ¡qué pena que he perdido tanto tiempo!".

De santa Teresa le atrae en primer lugar "su valentía". "Fue una mujer valiente que no dudó en cambiar su vida. Se arrojó a cambiar con un riesgo enorme, pero contando con la ayuda de Dios". En segundo lugar, indica, le atrae que fuera "una mujer en mayúscula, que supo conjugar en la época que le tocó vivir el poco valor que se daba a las mujeres con la voluntad de hacer algo frente a los hombres barbudos, como los llamaba". Y en tercer lugar, "lo fundamental", "su relación especial con Jesús, hombre histórico pero presente".

"Todo el camino que he recorrido hasta este momento me ha ayudado a ver que cuando me descoloco a mí misma del centro, entonces soy más feliz y, también, me preocupo y me intereso más por los demás y sus necesidades. En todo esto Teresa es una maestra formidable, porque a pesar de haber sufrido grandes dificultades o contratiempos, nunca tuvo una palabra de queja, vituperio, sino que supo manejarlas con elegancia, paciencia y apertura al diferente", concluye.

Artículo tomado de aquí.

8 comentarios:

  1. He visitado ese convento en muchas ocasiones, y conozco a la hermana desde que llego ahi.
    Hermana Carmen,¡ Enhorabuena! Que el Señor la bendiga y la acompañe siempre.Amen.Fina.

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  2. Está claro que Dios habita en nosotros aún sin ser conscientes y es Él quien siempre sale a nuestro encuentro. ¡Felicidades Hna. Carmen! Que Dios la bendiga.
    Javier y Conchita

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  3. Felicidades por este dia en que Jesus te quiere poner mas dentro de su corazon
    Que suerte ser elegida por el Rey del Universo Ana Maria

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  4. Es muy interesante mirar como el Señor se vale de personas para Su servicio aun sin tener los Sacramentos que acreditan a uno de Sus hijos,como ella sin estar confirmada yá serbia con amor a la Iglecia....De cierta forma me esta pasando lo mismo,y en ocaciones me nace decir como Santa Faustina.,Entre mas le conosco menos le entiendo...y en ocaciones resulta tambien un poco dificil quitarse del centro honestamente pero se sigue en la lucha.Felicidades Hermana Carmen Zamora...Maggy Escajeda.

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  5. Grazie per la bella testimonianza di Suor Carmen. Grazie per il suo si a Gesù e per la sua perseveranza. Daniela

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  6. Dios la bendiga hermana, y gracias por su testimonio. Paolo

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  7. Ciertamente, una vida y una persona muy interesante e inteligente. Debe de ser un gustazo y un placer estar cerca de ella, hablar con ella, aprender de ella, preguntarle, reflexionar, orar... Felicidades en este día tan especial para ella.

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  8. Quizás esta hermana debería plantearse salir de su convento alguna vez para dar conferencias por España. Nos hace mucha falta oír a personas como ella. Ella, una mujer inteligente e interresante, con una vida no menos interesante, echa por tierra esa idealización de los regímenes comunistas como el castrismo que tanto gusta a la izquierda española. También echa por tierra la demonización que se hace - también desde la propia Iglesia - del capitalismo. Quienes han sufrido un régimen comunista y su falta de libertad, lo tienen claro. Como esta hermana y como tantos miles y miles de cubanos que han podido escapar. Y otros muchos que no han podido.

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