Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

martes, 25 de noviembre de 2014

Curso bíblico: 29. Salomón


A la muerte de David, su hijo Adonías intentó hacerse con el poder, pero Salomón venció sobre él y terminó decretando su muerte. Una vez en el trono, el joven rey adquirió un enorme prestigio. Su sabiduría se hizo proverbial: realizó justos juicios, compuso sentencias y poesías y organizó una escuela de escribas (1Re 5,9ss).

Además, debido a la obra conquistadora y pacificadora de su padre, pudo gozar de bastante tranquilidad y dedicarse a una política de grandes construcciones reales: palacios, fortalezas, vías de comunicación y un suntuoso templo en Jerusalén. 

Salomón nombró ministros, gobernadores y embajadores, reguló los impuestos y desarrolló un floreciente comercio con los pueblos vecinos, por lo que crecieron sus riquezas.

Su política de alianzas con otros reyes le llevó a casarse con numerosas princesas extranjeras. Estas llevaron consigo a Jerusalén sus costumbres y sus dioses. «El rey Salomón se enamoró de numerosas mujeres extranjeras: una hija del faraón, amonitas, edomitas, sidonias, hititas... Tuvo 700 esposas con rango real y 300 concubinas. Ellas lo pervirtieron y, cuando se hizo viejo, desviaron su corazón hacia otros dioses, a los que erigió altares» (1Re 11,1ss).

Finalmente, el 931 a. C. «murió y fue sepultado en Jerusalén. Le sucedió en el trono su hijo Roboán» (1Re 11,42-43). 

La Escritura realiza al mismo tiempo la alabanza de sus virtudes y la condena de sus vicios: «¡Qué sabio fuiste desde bien joven, lleno de inteligencia como un río! Tu sabiduría iluminó la tierra, la llenaste de sentencias y proverbios. Tu fama llegó a las islas remotas y fuiste amado... Pero diste tu cuerpo a las mujeres, fuiste esclavo de la sensualidad; un borrón echaste en tu gloria y deshonraste tu linaje» (Eclo 47,14ss).

1 comentario:

  1. Como los seres humanos, cuando gozan de una gran fama y mucho poder, habiendo sido gente buena y, habiendo hecho cosas importantes se terminan ensuciando con el dinero, con la droga....etc. dejando una gran mancha en la familia y en ellos mismo , buscándose otros dioses que jamás cubrirán su necesidad y viviendo en una permanente insatisfacción. Cómo esto pasaba y sigue pasando hasta nuestros días.... El pecado a veces no nos deja ver la grandeza de Dios. Que ejemplo tan grande es la biblia y cuanto tengo que aprender de ella. Es una revelación perfecta de Dios...M.Jose.

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