Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

lunes, 13 de octubre de 2014

Teresa de Jesús, quinto centenario de su nacimiento


El 15 de octubre, coincidiendo con la fiesta de santa Teresa de Jesús, comienzan oficialmente las celebraciones del quinto centenario de su nacimiento (1515-2015). Es verdad que en muchos lugares ya ha tenido lugar la apertura del centenario, pero a nivel mundial comienza el día 15.


En este blog ya he dedicado muchas entradas a hablar de la Santa, de su «feminismo», de la novedad de su mensaje para su época, de la actualidad del mismo para nuestros días, de su condición de mujer, escritora, fundadora y maestra de oración. También he recogido poesías suyas o en su honor, canciones, etc. Y es que esta gran mujer no deja de sorprendernos y nunca acabamos de conocerla.

Teresa fue contemporánea de los teólogos que reformularon la teología en el Concilio de Trento y que marcaron la vida posterior de la Iglesia Católica: Domingo de Soto, Alfonso Salmerón, Juan Arza, Francisco de Vitoria, Alfonso de Castro, Diego de Covarrubias, Melchor Cano… 


Los escritos de estos personajes gozaron de un gran reconocimiento durante siglos; pero, ¿quién los lee hoy? Sin embargo, las obras de santa Teresa siguen traduciéndose y editándose en numerosos idiomas. 


En 2008 se publicó un volumen de bibliografía teresiana que recoge 12.647 títulos de biografías, estudios históricos, literarios y teológicos, material audiovisual, etc. sobre santa Teresa. Esas numerosas publicaciones nos dan una idea del gran interés que esta mujer sigue despertando en el mundo entero. 


¿Qué es lo que la hace actual para que sigamos interesándonos por ella después de tanto tiempo? La respuesta es sencilla: su experiencia. Ella no teoriza sobre cuestiones más o menos interesantes pero alejadas de la vida concreta, sino que se centra en lo esencial: comparte la manifestación de Dios en su historia personal y nos enseña a encontrar a Dios en nuestras vidas y a relacionarnos con él.


Teresa de Jesús reúne en sí una actividad incansable de viajes, compras de casas, negociaciones para conseguir permisos… (que se recoge en el libro de las Fundaciones y en sus numerosas cartas) y una profunda vida interior que se desboca en un misticismo ardiente (el cual queda reflejado en el Castillo interior). 

En ella se unen la introspección y el deseo de comunicación, la firme voluntad de realizar grandes empresas y la llaneza en el trato, la defensa decidida de algunos valores esenciales y la capacidad de repensar otros y de adaptarse con facilidad a las circunstancias cambiantes. 


Esa unión armónica de realidades tan distintas la hace especialmente atrayente. Además, fue una mujer muy simpática; las enfermedades, los trabajos, las humillaciones y los desprecios nunca consiguieron apagar su optimismo.

1 comentario:

  1. Esa maravillosa síntesis de la que hablas, es uno de los aspectos que la convierte en uno de los grandes clásicos; esa mujer del Siglo XVI sigue conectando con el alma de millones de personas del S. XXI y tiene mucho que decirnos.Además, lo dice de tal forma, con esa lengua del siglo XVI tamizada por su fuerte y peculiar personalidad, que sus palabras nos tocan en lo profundo, a veces sin saber por qué; sólo con leerla o con oír sus palabras que tienen un "no sé qué..."

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