Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

sábado, 18 de octubre de 2014

Santa Teresa y la santidad


Novena en honor de santa Teresa de Jesús. Día 3º Santa Teresa y la santidad.

ORACIÓN PREPARATORIA

Dios Padre nuestro, que por medio de tu Espíritu Santo has suscitado a santa Teresa de Jesús, nuestra madre, para enseñar a tu Iglesia el camino de la perfección; concédenos alimentarnos siempre con su celestial doctrina, para que crezca en nosotros el deseo de la verdadera santidad.

Tú nos ofreces el ejemplo de su vida y la ayuda de su intercesión, para que animados por el testimonio gozoso de su experiencia, sigamos sin desfallecer, el camino que ella nos señaló.

Padre de misericordia, concédenos tu Espíritu, para que podamos seguir las huellas de la Santa y gozar con ella de la Vida verdadera. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

REFLEXIÓN

Adelantándose cuatro siglos al Concilio Vaticano II, que afirma: “En la Iglesia todos están llamados a la santidad” (Lumen Gentium, 39), Teresa de Jesús, con su particular gracia y finura, escribe: “Mirad que convida el Señor a todos a ser santos, pues es la misma verdad, no hay que dudar”. Ella está convencida de que la santidad es perfectamente compatible con la vida común y corriente, con trabajos materiales aparentemente vulgares, y así lo demuestra cuando escribe: “No dejaba de ser santo Jacob por atender sus ganados, ni Abraham ni san Joaquín” (carta 172).

La santidad, para Teresa de Jesús, es un don de amor recibido, mucho más que el logro del propio esfuerzo; pero exige disponibilidad absoluta a la Voluntad de Dios. En su famosa poesía “Vuestra soy”, la Santa nos deja un pequeño y bien logrado tratado de santidad.

INVOCACIONES

Santa Madre Teresa, que escribiste: “A todos llama el Señor a la santidad”, - alcánzanos la determinación de desear contentar en todo a Dios y procurar, en cuanto pudiéramos, no ofenderle.

Santa Madre Teresa, que dijiste: “Vuestra soy, Señor, ¿qué mandáis hacer de mí?, - infúndenos tu espíritu para que en trabajo o descanso, salud o enfermedad, vida o muerte nos entreguemos a Dios como tú.

Santa Madre Teresa, que supiste descubrir a Dios en toda circunstancia, persona o acontecimiento, - enséñanos que todo se pasa, que Dios no se muda, que la paciencia todo lo alcanza, que quien a Dios tiene, nada le falta, y que solo Dios basta.

(Pídase la gracia que se desea alcanzar)

ORACIÓN FINAL

Teresa de Jesús, escucha nuestra oración. Llegue hasta Dios la acción de gracias de la Iglesia por lo que has sido y has hecho, y también por lo que todavía haces y harás por el Pueblo de Dios, que te honra como maestra y doctora espiritual. Sea Dios Nuestro Señor por siempre bendito y alabado en ti. Amén.

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