Reflexiones diarias sobre argumentos de espiritualidad y vida carmelitana, con incursiones en el mundo del arte y de la cultura

jueves, 30 de octubre de 2014

Curso bíblico: 9. Las grandes etapas de la historia de Israel (desde los orígenes hasta la conquista de la Tierra prometida)


Si hay algo que caracteriza claramente la fe de Israel es su dimensión histórica: Dios se fue revelando progresivamente, a través de sucesivas intervenciones, adaptándose a la situación concreta de sus interlocutores y a sus capacidades.


Los libros de la Biblia recogen las distintas manifestaciones de Dios al pueblo, narrando los acontecimientos de la historia no solo desde un punto de vista humano, sino interpretando su significado más profundo, mirándolos desde Dios y su proyecto de amor sobre los hombres. Así, la historia se convierte en «historia sagrada» o «historia de salvación». Nos acercaremos brevemente a las principales etapas de esta historia.

1. Los orígenes. Los once primeros capítulos del libro del Génesis hablan de la creación de los primeros padres, Adán y Eva, y de su desobediencia al Creador. Cuando el hombre se separa de Dios, también se separa de los otros hombres, y Caín mata a su hermano Abel, creciendo la violencia hasta el diluvio universal en tiempos de Noé. 


Como tendremos ocasión de ver, estos textos no se deben interpretar literalmente, sino que trasmiten un mensaje religioso sobre el origen de las cosas, de los hombres y del pecado.

2. Los Patriarcas. «Mi padre era un arameo errante» (Dt 26,5), afirma la Escritura. Los antepasados de Israel vivieron como nómadas en Mesopotamia (cf. Gen 11,10-16). Eran politeístas, adoradores de las divinidades locales. 

Hacia el 1850 a. C., Abrahán sintió la llamada de un Dios personal que le invitaba a salir de su tierra y a dirigirse hacia la tierra de Canaán. Abrahán fue padre de Isaac, Isaac de Jacob, y Jacob (al que Dios cambió el nombre por Israel) de 12 hijos que dieron lugar a las 12 tribus. Todos ellos vivieron como pastores seminómadas en la zona. 

Con Abrahán empieza la «historia» de Israel, aunque en época de los patriarcas aún no forma un pueblo, sino solo una familia y más tarde una tribu.

3. El Éxodo. «El Señor nos sacó de Egipto con brazo fuerte» (Dt 26,8). En momentos de hambre, debida a una gran sequía, los hijos de Jacob se instalaron en Egipto, porque allí era más fácil encontrar comida (cf. Gen 42,1ss). 


Terminaron convirtiéndose en esclavos de los egipcios durante 430 años, hasta que fueron liberados por Moisés hacia el 1250 a. C. (cf. Ex 12,40). Durante 40 años caminaron por el desierto. Dios hizo Alianza con ellos en el monte Sinaí, entregándoles las tablas de la Ley, «los diez mandamientos».

4. La conquista de la Tierra Prometida. Guiados por Josué, se inicia un proceso largo y laborioso de conquista de las tierras ocupadas por distintas tribus cananeas, que dura unos 200 años (cf. Jue 1). 


Normalmente se establecen en territorios despoblados o hacen alianzas de buena vecindad con los moradores que se encuentran. En algunas ocasiones conquistan ciudades con las armas. Los Jueces son los líderes carismáticos que aglutinaban las fuerzas de las distintas tribus en los momentos cruciales.

Mañana, si Dios quiere, seguimos hablando desde el origen de la monarquía hasta el surgimiento del cristianismo.

1 comentario:

  1. Así como Dios se manifestó progresivante en la historia de salvación al pueblo de Israel, de la misma manera hemos de interpretar la historia de salvación que Dios hace con cada uno de nosotros e interpretarlos a la luz de la fe. Entonces podremos entender los distintos acontecimientos que nos han ocurrido a lo largo de nuestra existencia y comprenderemos que todo ha ocurrido para gloria de Dios manifestado en nuestro ser. José Mª Celdrán.

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